martes, 19 de abril de 2016

Es por la cerveza...


Pasó el BBF, y algunas semanas después me dispongo a volver a la normalidad aquí en el blog. Año tras año, el agotamiento y la acumulación de otras tareas impide que esta vuelta a la publicación regular de contenido sea fluida. Este año, además, se suman un sinfín de pequeñas y no tan pequeñas iniciativas paralelas en las que he estado puesto últimamente, y que espero poder anunciar bien pronto. Si bien, más allá de eso, uno de los factores más decisivos a la hora de complicar este retorno es la sobresaturación a nivel emocional.


"Me fascina encontrarme con personas que, por encima de todo, se mueven por su amor a la cerveza y a sus distintas expresiones"



Durante el fin de semana del Festival te reencuentras con un montón de personas -el viernes, este año, me di cuenta de que mirara hacia donde mirara conocía a alguien-. Personas que, a distintos niveles, son importantes para ti. Pero también tienes ocasión de conocer a otras personas nuevas, alguna de las cuales consigue marcarte en el breve intercambio de impresiones que pueda darse en el transcurso de unos pocos minutos o, si me apuras, alguna hora.

En mi caso particular, me fascina especialmente encontrarme con personas apasionadas que se mueven, por encima de todo, por su amor a la cerveza y a sus distintas expresiones, tanto gastronómicas como sociales. Personas que lo demuestran con su talante humilde, con su afán por compartir y aportar al colectivo, y con su voluntad de ayudar a hacer felices a los demás.


El BBF sigue comprometido y promoviendo aquel sentimiento común con el que todo empezó, y que debe seguir siendo el activo principal de nuestra escena cervecera. La sonrisa, el entusiasmo y el compañerismo por delante: no podemos olvidar las mejores enseñanzas que hemos recibido.


El contenido del vaso es importante, de eso no hay duda. Pero asumiendo que la objetividad es utópica, merece la pena valorar el esfuerzo individual y colectivo que nos ha llevado hasta donde nos encontramos en estos momentos y que, sin lugar a dudas, nos llevará mucho más lejos.

La cerveza son sensaciones que van más allá de una gélida nota de cata. Artesana, craft, tradicional... enterremos las etiquetas, que al final todo es cerveza. Más allá de que el producto sea de calidad, lo realmente importante es aprender a valorar al que suma con lo que sabe. Y sumar a su lado; y al de los demás.

Mientras nos mueva la pasión, seremos imparables.

Es por las personas, es por la cerveza.


Salut i birra!


Si quieres más...

Galería de fotos del Barcelona Beer Festival.

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