Finiquitando el verano... (#MBC2014)

El de 2014 ha sido un verano muy placentero, y como tal ha tenido un tinte marcadamente cervecero. Días de playa al inicio y al final, y un buen viaje por tierras británicas, han dado mucho de sí: vivencias, reflexiones y pintas a partes iguales, siempre bien acompañado por la parienta, mis amigos o mi familia.

Estos días han generado más material para el blog del que puedo llegar a materializar, y ante el llamamiento de Pau, antes de vacaciones, para la celebración del "Mi Beerano Cervecero" me pregunté repetidas veces cuál, de todas las experiencias, sería la más indicada para escribir la entrada pertinente. Pensé que ya lo tenía, pero justo este sábado cambié de opinión tras mi asistencia, por segunda vez, al Zwanze Day en Masia Agullons.


Para quienes se pregunten qué carajo es esto del Zwanze Day, voy a contar brevemente de qué se trata. Desde 2008, la cervecera belga Cantillon dedica un día al año a la celebración del Zwanze, una palabra que en dialecto bruxellois se refiere a un tipo de humor propio de los belgas, caracterizado por mofarse de uno mismo, y dirigido tanto a locales como a visitantes; siempre, no obstante, desde la simpatía. Como curiosidad, destacar que la palabra deriva del Yidis, y significa "cola" o "pene". Para la ocasión, se produce una cerveza distinta cada año, en cantidades limitadas, aunque alguna de ellas ha llegado a ser comercializada de manera más o menos regular (la Cantillon Mamouche fue la Zwanze Beer 2009).

Este Zwanze Day era especial en casa de los Van Roy-Cantillon ya que el heredero, Florian (que no Froilán), cumplió este año la mayoría de edad. ¿Su regalo? Un barril de Cuvée Florian, una clon de Kriek creada especialmente para la ocasión a partir de una Iris Gran Cru y un buen puñado de cerezas. Y es esta misma cerveza la que, simultáneamente, se pinchó en 56 sitios de 16 países distintos. Afortunadamente para los amantes del ácido, en Mediona tuvimos la ocasión, nuevamente, de disfrutar de la celebración.


Pues bien, volviendo al MBC2014, decir que escogí el día por lo bien que resumió mi experiencia vivida estos meses de calor y descanso, a la vez que también tuvo sus interesantes contrastes. En este sentido, no había tomado una sola cerveza lámbica en lo que iba de verano siendo, como bien sabrán la mayoría, una de mis claras debilidades. No obstante, hubo más puntos en común, si nos ponemos a repasarlos.

El primer punto en común fue la comunidad. Este verano que cerramos mañana mismo me ha servido para disfrutar con las personas en espacios comunes, en la mayoría de ocasiones acompañado de buena cerveza. Cerveza, por cierto, que en casi todos los casos fue estrictamente local: en cada punto visitado del País de Gales o en la Costa Brava, pero también en Mediona con la Pura Pale o la magníficamente simple Veritainé de Ales Agullons.


Otro factor común fue la despreocupación con la que he tomado cerveza. Sin el desasosiego de tener que "catar" las cervezas pude disfrutar más de mi entorno, de las personas que me acompañaban e incluso del contenido de mis vasos. Ya hace algún tiempo que estoy "volviendo a los orígenes" de cuando empecé a beber cerveza, cuando el líquido no era más que un mero instrumento para un fin determinado (pasarlo bien, básicamente). El beerhunting nos ha traído muchas cosas buenas, a los cerveceros de aquí. Sin embargo, los locales también hemos enloquecido bastante en general, viendo como el tick, el rating y la foto a una cerveza son prevalentes a otros aspectos mucho más interesantes y relevantes. Recogiendo por escrito sólo las cuatro cosas necesarias para poder, luego, escribir en esta bitácora, mi Beerano Cervecero ha sido mucho mejor.

Toma quinteto inicial...
Y sí, en esta ocasión la celebración giraba alrededor de la cerveza, sin duda. Pero, aunque era técnicamente imposible no pasarse la copa por la nariz repetidamente, el contenido sólo estaba allí para alegrar la tarde-noche a los asistentes y complementar el ambiente festivo que se respiraba en la Masia, con música en directo al principio y una buena selección de temas pinchados, a continuación.

La jornada tuvo la misma estructura que la del año anterior, empezando a media tarde y alargándose hasta más allá de la medianoche, con el punto álgido a las 21h, que es cuando se pinchó la Cuvée Florian, o Zwanze Beer 2014. Antes, habíamos podido probar ciertas barbaridades que cuesta encontrar en formato barril, tales como la Lambic de 1 año de Cantillon, la Fou Foune, la Gran Cru Bruocsella, la siempre perfecta Gueuze 100% Lambic Bio o la Lou Pepe Kriek.

Fue muy interesante, cuando ya todos estábamos servidos, la proyección del vídeo de CerveTV de la visita a la Brasserie Cantillon para la aclimatación general. Dio la sensación de breve sesión de Cineclub cervecero, estimulando la reflexión alrededor del origen y la elaboración aquellas cervezas ácidas que habían ido desfilando por nuestros paladares desde hacía unas cuantas horas, precediendo la continuación de la fiesta hasta altas horas.

Considerando el sábado más que bien aprovechado, y con alguna provisión en el maletero, me despedí de este buen verano de 2014 desde las oscuras carreteras de viñedos que rodean uno de los más pequeños pero celebrados templos cerveceros de nuestro país, esperando que las sensaciones y lecciones vitales de este periodo estival me sirvan para seguir disfrutando las próximas estaciones del año. 


Salut i birra!



Comentarios

  1. Genial post del que, quitando la enorme envidia generada por esas numerosas joyitas espontáneas, me quedaría con esa reflexión sobre tu vuelta a los orígenes y a lo realmente importante. Grandísima velada que espero poder disfrutar algún año! Salut i merci pel post Joanet! Una abraçada!

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    1. Fa tants anys com hi vaig que t'hi trobo a faltar, Pau! :-). ¡A ver si el año que viene!

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  2. Me siento identificado contigo en tu vuelta a los orígenes pero en micaso particular el "beerhunterismo" siempre lo he compaginado con los buenos momentos que me proporcionaba la cerveza. Ahora, dando de lado ese búsqueda masiva de ticks y de ratings me centro más en lo segundo.
    Con respecto a lo que llegaste a probar en barril..., una locura que espero un año poder disfrutar de ella.

    Enhorabuena por la entrada y un abrazo

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    1. ¡Gracias Jose! Creo que el beerhunterismo tiene sus cosas buenas; aunque no hay que olvidar esos buenos momentos que comentas, ¡porque es perderse una de las grandes gracias de esta bebida! A ver si algún año puedes escaparte, te encantaría. Un abrazo.

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  3. El Zwanze day, uno de esos objetivos al que todo buen cervecero debería aspirar a asistir por lo menos una vez en la vida... ¿Cuándo llegará mi oportunidad?

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    1. Es proponérselo, ¡y ya puestos aprovechar el viaje para hacer un poco de ruta! Ya sabes, si el año que viene os apuntáis unos cuantos podemos montar algo chulo por la zona :-). Salud Iker.

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  4. YA SABES QUE EN CUESTIÓN DE EVENTOS ESTOY MUY LIMITADO, ME DAIS TREMENDA ENVIDIA POR TODAS LAS EXPERIENCIAS QUE VIVÍS. SI ESTO ME HUBIERA PILLADO HACE 25 AÑOS.......AY......NO ME PERDIA NI UNO JAJAJA.
    SALUDOS JOANET!

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    1. No me vayas de vieja gloria que aún puedes dar mucha guerra :-D. Espero con ansia el día que te pases por Barna para que hagamos una ronda completa y cerremos algún que otro local, ya puestos. Un abrazo.

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