Cerveza en Canadá (I) - Introducción

Canadá es un país singular. Es el segundo más grande del mundo en cuanto a área total (9.984.670 km2), pero no entra en los 25 primeros en cuanto a población (aproximadamente, 34 millones). Por ejemplo, España se sitúa por delante suyo, con algo más de 10 millones de habitantes a su favor. Claro está que gran parte del territorio canadiense es casi inhabitable (Toronto, aún siendo la mayor ciudad del país y estar situada en la parte más sureña, tiene un invierno durísimo).

Cerveceramente, que entiendo que es lo que nos interesa, Canadá guarda también sus singularidades. Su historia es muy parecida a la de los Estados Unidos hasta la Ley Seca. Pero después de que en 1932 se levantara la prohibición, se establecieron una serie de leyes y normas muy restrictivas en cuanto a condiciones de producción, venta y distribución de bebidas alcohólicas, que dibujan aún hoy en día un complicado y restrictivo panorama en el mercado cervecero prohibiendo, entre otras cosas, la circulación provincial de cerveza.

La consecuencia inmediata de esta legislación fue que las grandes cerveceras que ya existían en aquel entonces trazasen una red de unidades productivas provinciales muy efectiva que les permitió vender sus productos en todo el país, ganando cuota de mercado y creciendo a buen ritmo. Las cerveceras pequeñas desaparecieron o se fusionaron con las grandes, quedando así una realidad cervecera homogénea que, además, propició la casi-desaparición de las cervezas de influencia británica que, originalmente, se habían producido en el país, cediendo el paso a lagers de estilo parecido a las de sus vecinos del sur.

De estos grandes grupos, destacan en la historia, especialmente, Molson, Carling y Labatt. La primera fue fundada en Montreal en 1786, y es en la actualidad el quinto grupo cervecero mundial, después de fusionarse en 2005 con la estadounidense Coors, forjando así el gigante Molson Coors. Carling, por su parte, tiene su origen en 1840, y en 1862 se fusionó con su rival O'Keefe. Carling O'Keefe, después de años de rivalidad con Molson, fue absorbida por ésta última en 1989.

(imagen sacada de aquí)

Por último, Labatt se fundó en 1847 en London (Ontario); actualmente es el primer grupo cervecero de Canadá, desde que en 1995 fuera adquirida por Interbrew (InBev).

Después de la adquisición de Sleeman Brewers por parte de Sapporo en 2006, la mayor parte de la industria cervecera canadiense está hoy en día a manos de multinacionales extranjeras. Pero, paralelamente al fenómeno estadounidense, las microcervecerías han ido poblando la particular realidad cervecera del Canadá, controlando ya en 2011 casi un 5% del mercado. De hecho, y como pude comprobar (y voy a relataros en los próximos posts) durante el viaje de este verano, los estados de Ontario y Quebec están repletos de micros y, especialmente, brewpubs que elaboran cervezas de una buena variedad de estilos. Ante este panorama, las grandes no están preocupadas, pero sí que se han puesto las pilas para sacar cervezas alternativas.

¿Queréis cifras? Según un estudio de Kirin Holdings, en 2010 Canadá consumió 2.311 miles de kl de cerveza; una cifra menor a la de España, que presenta una cifra de 3.251 miles de kl. El consumo por cápita, sin embargo, se sitúa muy a la par, con 68 para el país norteamericano (contra los 70 del hispano), siendo el 23º país en esta clasificación. (He visto otros datos, pero no citan fuentes; así que me quedo con estos).

La sensación como visitante fue de un país que consume cerveza de manera más silenciosa: terrazas, pocas; tampoco parecía haber mucha gente bebiendo birra, salvo en los locales expresamente cerveceros. Es más: en folletos, carteles, guías y demás no paraba de leer lo ricos y trendy que eran los vinos del este de Ontario y, especialmente, de Quebec. No obstante, en todos los sitios había un listado mínimo de referencias cerveceras, siempre con alguna craft canadiense entre ellas. Asimismo, las licorerías (o tiendas de alcoholes) tenían un apartado cervecero bastante nutrido.

Mirando números, aunque la cerveza sigue siendo la bebida elegida por la mayoría de los canadienses, sí que se puede observar que, pasito a pasito, el vino va ganando terreno en el mercado de bebidas alcohólicas:

Datos de la Statistics Canadá (Agencia Nacional de Estadística de Canadá),

En cuanto a estilos, la teoría (o al menos los libros consultados) nos dice que Canadá cuenta con dos variedades de cerveza más o menos propias: las Ice Beer y las Cream Ale (por arraigo). Las primeras tienen un proceso de elaboración muy similar a las Eisbock alemanas; y las segundas a las Kölsch, al utilizar levaduras de alta fermentación y pasar, luego, por un condicionamiento a bajas temperaturas. En mi particular experiencia, no vi una sola Ice Beer en los brewpubs que visité; pero si pude probar alguna Cream Ale (y alguna ciertamente memorable). De hecho, las Ice que he podido ver son de las grandes marcas, y parece que conservan su mercado gracias a su relación precio-graduación.

Por lo general, la cerveza que vi y bebí tenía una clara influencia británica; ya no sólo por estilos, sino por el talante propio de cada birra (los sabores maltosos característicos, la carbonatación baja, lúpulos florales, etc.). En muchos sitios parecían prestar atención, también, a los estilos alemanes; y, particularmente en Quebec, pude apreciar una influencia belga importante en varios sitios. Doy casi por sentado de que la historia propia de cada provincia tiene un papel determinante en ello; pero no me pondré ahora a analizarlo.

Quizás lo que más me sorprendió es ver que, al menos en las dos provincias que visité (me consta que no es así en todas) no había llegado la fiebre verde estadounidense: ni IPAs normales ni Stouts extremas; ni nada entre ambas. De hecho, por no haber, no había a penas ninguna referencia de los vecinos sureños en los bares; y, las pocas que encontré, siempre en botella y a precios elevados. No era mi intención consumir birra yankee en Canadá con la buena oferta que había; pero no dejó de sorprenderme. También parece claro que la estricta regulación del país puede tener un papel decisivo en ello; pero tampoco lo voy a tratar (que vago que estoy, ¿verdad?).

Fue duro pasear por pasillos y pasillos llenos de
referencias desconocidas, en las licorerías.

Total, que el panorama encontrado fue totalmente distinto al esperado; pero diría que fue, si cabe, mejor. En todo caso, voy a emplazaros a que descubráis conmigo todo lo que pude vivir y descubrir en Canadá acerca de la cerveza. A partir de este post de hoy, cada miércoles toca dosis de alce. ¡Espero que os aproveche!

Salut!

Comentarios

  1. Quiero alce! Quiero alce! jejeje, muy buen análisis de la situación en general, me parece muy interesante, con datos e historia. Me esperaré al miércoles que viene para seguir leyendo sobre el tema, me encanta el concepto de brewpub, así que estaré atento a siguientes entregas para tomar nota ante un posible viaje hasta allí, que no me importaría nada, jejeje. Un saludo!

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    1. ¡Buenas Raúl! Hombre, buen análisis si hubiera entrado al detalle con los puntos que he dejado sin tratar :-P. Ahora cada miércoles tendrás alce, no te preocupes. Dos brewpubs por post, supongo: algunos normales, otros de buenos y alguno de bestial; todos con sus matices. ¡Espero que lo disfrutes!

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  2. Dame Alce para que se me alze!!! (Dios!!! cómo estoy!!!) ja ja ja... Hace 20 años estuve en Toronto en una convención cervecera de coleccionistas de latas (friki que era y es uno) y en aquella época yo era un hombre lager... Recuerdo las Okeefe, Molson, Labbatt's, Moosehead y demás. Ya en aquella época la presencia de cervezas japos se notaba en los supermercados!

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    1. Humor txemástico para empezar el día, ¡sí señor! Jaja. Yo de éstas que enumeras no probé ni una: cada día acabé en un sitio u otro dónde tenía otras opciones, que con mucho gusto aproveché :-)- Salut mestre!

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    2. Hombre yo era jovencito y lageriano... hoy hubiera buscado lo que tú seguro encontraste!

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    3. Lo jodido, además, es que hace 20 años dudo que hubiera ninguno de los sitios que pude visitar.

      Telita, por cierto, irte a Canadá por una convención de breweriana. ¡Cómo sois los coleccionistas-coleccionistas!

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  3. Me muero de ganas por leerte los próximos post! Me apasiona ese país sobretodo en cuanto a naturaleza así que igual leerte es el catalizador de un futuro viaje ;). Muy curiosa la estadística cerveza vs. vino... justo al revés de lo que ocurre aquí desde hace ya unos años.

    Salut!!!

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    1. Ei Pau! Pues de posts de naturaleza podría meter unos cuantos y de primerísimo nivel... pero creo que van a tener más aceptación los de brewpubs, así que me decantaré por estos :-P.

      Ya sabes que si visitas la costa este de Canadá puedes pasarme un cuestionario de cerveza y otro de naturaleza :-).

      Una abraçada!

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  4. Muy interesante. Estoy esperando al proximo miercoles a ver con que nos sorprendes. Muy buena la comparativa entre Canada y España (habra una comparativa de evolucion de microcervecerias?)...

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    1. ¡Gracias! Pues el miércoles que viene caerán dos brewpubs. Espero que esté a la altura de las expectativas :-).

      En este post me habría gustado incluir la comparativa en evolución de micros; busqué y busqué, pero finalmente no he conseguido datos consistentes de la realidad canadiense. No es extraño: de España, aún siendo más reciente y con vínculos importantes por la red, estos datos sólo los conozco porque sigo muy de cerca el panorama.

      ¡Un saludo!

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