jueves, 26 de julio de 2012

De como una potencial noche de mierda puede ser una gran noche...

Llevo unas semanitas intensas en muchos sentidos; no todos ellos positivos. El martes de esta misma semana fue un día digno (o indigno, más bien) para sentarme y reflexionar: saliendo de la oficina (que no de currar), lejos de casa, sin ganas de muchos trotes... Después de quitarme el maldito traje, en un día más propio de bermudas, tenía claro que necesitaba algún tipo de alegría.

Sin embargo, la gran suerte que tenemos los cerveceros, y que por ende nos hace mucho más afortunados que los no-cerveceros, es que tomar una birra después de trabajar nos cura los males; o algunos de ellos.

Tenía una interesante Cigar City Maduro que me esperaba, pero mi cuerpo pedía un poco de marcha. En ese momento, recordé que la última vez que había pasado por un nuevo local cervecero madrileño lo había encontrado chapado (por no mirar horarios); así que decidí que era el día ideal para darme una segunda oportunidad y visitar IrreAle.

Después de andar un buen rato por calles, callejuelas y callejones del agradable barrio de Chueca, me planté delante del número 15 de la Calle Ballesta, que si no fuese por un banderín blanco con un lúpulo en negro (el logo de IrreAle, vamos) quedaría totalmente camuflado. Entré, y empecé a registrar impresiones: local de dimensiones reducidas, alargado, luz tenue, decoración minimalista, colección de botellas detrás de la barra... Asimismo, divisé mis distintas opciones: mesas altas (4), mesas bajas (2), de pie (como que no) o barra (¡clarísimo!).

Cogí silla y, después de repasar la carta de botellas y estudiar detenidamente la pizarra (sí, ¡una pizarra! me encantan) que me informaba de lo que había pinchado, aposté por recordar una cerveza superlativa, que tomé por última vez como hace dos años. La I Hardcore You me dejó enamorado en aquel primer encuentro que parece tan lejano; quería reevaluar mis impresiones y ver si, en un momento en que Mikkeller y Brewdog eran para mí marcas notablemente exóticas, me había dejado llevar por el continente y no por el contenido.

Y bien, la vida a veces te enseña que las primeras impresiones pueden ser muy acertadas. I Hardcore You sigue siendo tan cervezón como la primera vez que la probé; me atrevería a decir que hasta me gustó más. La impoluta y calitativa cristalería en que me sirvieron la cerveza seguro que ayudó, así como la temperatura exacta a la que debía ser tomada. Esos toques de delicadez, que por lo visto y experimentado son marca de la casa en IrreAle, hacen que una experiencia cervecera sea mejor.

Después de apretarme dicha joya, pensé en ingerir algo sólido. Mientras devoraba las aceitunas a las que había hecho caso omiso durante la birra, decidí qué iba a cenar. Primero fueron dos deliciosas mini hamburguesas con cebolla caramelizada y queso emmental (y unas patatas chips muy ricas... ¿de qué marca serán?). Visto el éxito de mi primera ración, pedí una tortilla de patatas con cebolla. Mientras me esperaba, me invitaron a una tapita de ensalada rusa, que entró genial. La tortilla también me gustó bastante.

Terminado mi festín, pedí mi segunda (y última) cerveza de la noche. En este caso, una a la que no me puedo resistir cuando está pinchada: De Molen Rasputin. Negra, petrolífera, intensa; y peligrosamente fácil de beber aún presentando una nada-despreciable-ni-mucho-menos graduación de 10,4% ABV.

En la barra llevaban rato pensando que era un freak: encerrado en mi mundo, pensando, reflexionando; sólo, tomando birra un martes por la noche. Pensé que había llegado el momento de abrirme al exterior, y aquí fue cuando empecé a hablar con la pareja que regenta este acogedor local cervecero: Iacopo y Giorgia. De origen romano ambos (de Roma, se entiende), Iacopo ha trabajado en el mundo de la cerveza en Italia durante algunos años, y finalmente tiene su propio local en la capital de España.

El cuidado con el que se trata la cerveza en IrrAale demuestra la pasión que hay por este mundo detrás. En mi experiencia por locales madrileños, este es el primero en que realmente no tengo nada de nada que objetar. Justo lo contrario. Vasos de calidad, de todos los tipos; gran variedad y rotación de cervecitas, con 6 grifos y unas 25 referencias variables en botella (tanto nacionales como internacionales). Los precios no son bajos; pero tampoco desmedidos: y dado el buen servicio, los voy a pagar a menudo.

Estuvimos un ratillo hablando de eso y de aquello. Con todo, mi Rasputin ya era sólo un recuerdo. Podía tomar otra... pero después de mis reflexiones y de un muy buen rato hablando sobre cerveza con esta buena gente me di por satisfecho y prometí volver pronto y de manera recurrente. Os aseguro que no será un esfuerzo tremendo.

Recapitulando, a modo de corolario, lo indicado ya anteriormente. Cuán afortunados somos los cerveceros (o de como una potencial noche de mierda puede ser una gran noche).


17 comentarios :

  1. A veces ese tipo de noches después de malas jornadas y sin ninguna expectativa son las mejores... aún así has sido prudente... yo hubiera acabado tomándome 4 ó 5..... IrreAle... pasé muy cerca de él en mi última visita a l a'capi' pero no era una excursión cervecera así que a la próxima será

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    1. Sí, fui prudente... Saliendo de allí tenía que seguir currando un rato. ¡Sino alguna más habría caído seguro! El local invita a estar dentro, y la compañía de Iacopo y Giorgia fue muy grata.

      Cuando pases por Madrid no vuelvas a pasar cerca y ¡entra! Aunque no se trate de una excursión cervecera siempre hay una buena excusa: "conozco un sitio que tienen una tortilla de patatas..." ;-).

      Salut Txema!

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  2. Estupenda cerveceria, nosotros vamos habitualmente, espero que coincidamos allí algun día.

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    1. Buenas! Pues oye, también el Homo Lupulus me decía de tomar algunas por allí... después de verano podríamos montar algo interesante :-)

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  3. Me sumo a los admiradores del Irreale; me pareció una gran cervecería que cuidaba bien los detalles. Te ha faltado mencionar la cámara de refrigeración que se ha improvisado con neveras. Cada vez es más evidente (por pura comparación empírica) que mantener refrigerados los barriles es pieza clave para dar un servicio de calidad.
    Iacopo y Giorgia muy buena gente y locos de la cerveza. Auguro un futuro brillante al Irreale!!

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    1. Toda la razón Mikel. La nevera-refrigeradora es realmente destacable y no la menciono...

      Yo también creo y espero que el IrreAle tendrá un éxito tremendo en Madrid.

      Salut company!

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  4. Muy buen post! Qué gran lugar el irreale. Los dueños muy majos y entregaos. La comida todavía no la he probado, pero no tardaré en hacerlo. Espero que les vaya muy bien, porque los cerveceros madrileños necesitamos de sitios así, que estamos escasos.

    ¿He oído quedada bloguera?

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    1. Gracias Fran! Gran sitio, sin lugar a dudas. Iacopo y Giorgia son encantadores.

      Lo de quedada bloguera sería un tema interesante... casi que se podría ir montando para que no quede en una simple intención...

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Me alegro de que la visita al Irreale te alegrara un poco la noche, pero para un cervecero no es difícil, siendo un local que tiene barriles pinchados que difícilmente encuentres en otro lugar de Madrid. Irreale está siendo uno de los más recientes locales de referencia de la capital en materia cervecera, junto con El Pedal, otro que no tienes que dejar de visitar, en el barrio de Lavapiés. La quedada bloguera cuando queráis... quizás para Septiembre sería un buen momento. Lo dejo caer. Salu2!

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    1. JAB! El Pedal es, en efecto, mi siguiente parada. En su momento salí varias veces por Lavapiés y me encantará volver al barrio con un sitio cervecero de referencia del que todo el mundo me habla bien.

      En septiembre genial... ¿montamos un Doodle para el día, o algo?

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  7. Ahora mismo Irreale es la mejor cervecería de Madrid, en cuanto a grifos rotativos y en cuanto a trato, seguido de El Pedal, que tiene una carta de botellas muy variada (para lo que es Madrid).

    La verdad es que iría mucho más a menudo si no tuviese que volver a mi pueblo conduciendo.

    Sobre la quedada me apunto!!!

    Álvaro

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    1. Muy buenas petrolero, bienvenido por aquí! El tema del coche es el gran inconveniente de los que no vivimos en las grandes ciudades... pero vamos, uno se acostumbra rápido a dormir en el coche :-). Al menos el mío es la mar de cómodo.

      A ver el tema de la quedada como acaba. Espero que en septiembre podamos encontrarnos unos cuantos! Saludos Álvaro!

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  8. Nos conocimos en el BBF, estoy deseando que llegue la próxima edición del Festival Fondo de Armario. (Me va a reventar el armario...)

    Lo de dormir en el coche lo he pensado pero con un Ibiza es complicado.

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    1. Buenas Álvaro! Sí, sé quien eres. Nos saludamos junto con Raul de Bevirra. De hecho, puedo recordar que en esos momentos estabais con la Marble Barley Wine, jeje.

      Dormir en el coche es muy sencillo. Te sientas como conductor, bajas un poquillo el respaldo y ¡dulces sueños! Si has tomado birra es aún más fácil.

      Ya tengo tu blog en mi Google Reader y voy siguiendo tus entradas. A ver si para el FFdA de noviembre das salida a las joyas que revientan tu armario :-).

      Saludos!

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  9. Muy buen sitio el Irre Ale, completamente de acuerdo con lo que escribes; buenas cervezas que van rotando, el sitio es sencillo pero agradable y el trato que dan inmejorable.

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    1. Buenas compañero! El trato es realmente bueno, y a mí el sitio me gustó por ser sencillo, como bien dices. Es de largo el sitio de Madrid (de los que yo he estado) que mejor tratan el producto.

      Bienvenido por aquí y un saludo!

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