VII Mostra de Cervesa Artesana de Mediona - Opinión

(o ¿por qué Mediona es especial?)

Párking al llegar...
Vista ya la retransmisión diferida de mis historias medionenques más personales en el pasado post, en éste me centraré en comentar todos aquellos aspectos de la feria que me parecieron interesantes, o al menos remarcables. Para ello, voy a organizar mis impresiones más o menos en el orden temporal en que pasaron por mi cabeza, y con el típico apartado final de resumen que incluyo en este tipo de posts: el Me gustó / Se puede mejorar.

Espero poder transmitir, especialmente a los que no pudieron asistir, qué es lo que hace de esta feria la más grande de todas. Aunque os aseguro que hasta que no lo vives en primera persona cuesta entenderlo plenamente.

Al llegar al pueblo de Sant Joan de Mediona todo estaba fantásticamente indicado para no perderse y dejar el coche en los párkings habilitados para firaires y visitantes. Fui directo al que me tocaba y, una vez llegado allí, me di cuenta de que había madrugado más que la media de los asistentes (ver foto).

La feria empezaba, oficialmente, a las 11h; no obstante, yo llegué con mucha antelación. Tenía ganas de aclimatarme, saludar a asistentes y productores, situar los stands y las cervezas que llevaba en mente y, porque no, disfrutar del ambiente tranquilo y ver su evolución durante el día.

Aún llegando antes de tiempo, pude comprar mi vaso y empezar a consumir. Me gustó esta flexibilidad: si ya había cerveza disponible, ¿por qué no atacar? Así, con mi primera birra en mano, pude terminar mis apreciaciones iniciales.

La Torre...
Una de las cosas que me intrigaba desde el inicio era la Torre de Vigilància que, paso a paso, iba tomando altura en el stand de Nómada Brewing Co. Finalmente vi que el piso de arriba servía como almacén, y que la construcción estaría decorada con imágenes de las cervezas nómadas. Yo a las ferias y festivales voy por la cerveza; y si ésta no responde a lo que esperaba, me voy decepcionado aunque me la sirva la azafata que aguanta el paraguas a Valentino Rossi en los Grandes Premios de motos. Dicho esto, un poco de espectáculo siempre va bien y la Torre, por vistosa y extravagante, sumaba en este sentido.

Y si hablamos de espectáculo, no sería justo no volver a hablar de los Laugar, que uno podría llegar a sospechar que eran figurantes de la feria para crear buen rollo y echar unas risas con los demás visitantes. Efectivamente, si una cosa es marca de la casa en la Mostra de Mediona es la buena sintonía imperante.

El ambiente es sano y muy diverso, y a medida que avanza el día te das cuenta de que has visto gente de todos los estilos y procedencias, y de todas las franjas de edad: chavales y gente mayor, jóvenes y jóvenes vintage. Nadie sobra; todo individuo es un elemento más de esta masa humana relajada y sonriente que pasea entre carpas, media pinta en mano. Una vez al año, Mediona se viste de centro social cervecero dónde encontrar a productores y profesionales de la cerveza, además de conocidos del mundillo; y los desconocidos dejan de serlo en un abrir y cerrar de ojos. Gran lubricante social la cerveza es.

Por su parte, los productores estuvieron a la altura del evento, presentando muchas e interesantes novedades para hacer las delicias de los asistentes. Pero si con una cosa me quedo es con su actitud: el entusiasmo demostrado durante toda la Mostra, en que no era nada extraño ver a elaboradores visitando stands vecinos (o no tan vecinos) para probar también las novedades cerveceras. De acuerdo, nunca está de más ver qué están haciendo los de al lado, pero o son grandes actores o lo hacían con la misma ilusión que los que asistíamos a Mediona sin otra tarea que la de degustar cerveza.

El sol pareció que se relajaba y decidía apuntarse a la fiesta no apretando más que en momentos puntuales del día, algo que se agradeció muchísimo. Hasta en la climatología estaba todo controlado. Por si las moscas, como ya es costumbre, había una gran carpa central con muchas mesas y sillas para tomar tranquilamente la cerveza y comer. No había sitio para tanta gente, por supuesto; pero con un poco de paciencia uno podía sentarse sin tener que esperar demasiado.

La boca agua...
¿Y la cerveza? Pues tal como ya sabíamos antes de que llegara el día, y tal como apunto un poco más arriba, la variedad y las novedades que se presentaban eran totalmente desbordantes por dinero, tiempo y salud. Se agradecieron mucho los precios: desde el vaso, que costaba 1,5€ siendo personalizado, al precio de la cerveza de barril, que estaba entre 1,5€ y 2€ dependiendo de cada productor. Esto es algo que entiendo que tiene que ver con el hecho de que los productores no pagan por estar en la feria, facilitando que algunos stands presenten precios francamente buenos.


Las facilidades y servicios adicionales de la feria fueron inmejorables en mi opinión. Durante todo el día había una gran variedad de comida riquísima a disposición del público a precios también muy ajustados. Asimismo, tuvimos música casi todo el día, con dos conciertos; uno de los cuales, el de jazz, os aseguro que fue cojonudo, con un grupo de larga trayectoria y popularidad como La Vella Dixieland.

Los servicios eran los propios del campo de fútbol, que siempre dan mejor resultado si son fijos que no cabinas móviles. Tal como ya comenté en el post informativo, había la posibilidad de acampar sin coste alguno por la noche en estas instalaciones, que sumado al servicio de taxis (del que por cierto me han hablado muy bien) a precios de risa facilitaban aquello del dedo de espuma y los dos dedos de frente.

"La Vella" en acción...
Más allá del Encuentro Coleccionista, no hubo actividades durante el festival. Maridajes, charlas, cursos: es fantástico contar con ello como complemento a las ferias. No obstante, no estoy seguro de que en Mediona hiciera uso de ello. Para mí, la feria es la actividad principal.

En resumen, sólo me queda felicitar a Carlos y a Montse, así como a los demás responsables de la organización, por el inmejorable trabajo llevado a cabo. Su hospitalidad, la experiencia de seis ediciones anteriores y la gran capacidad de convocatoria son clave en la creación de este gran momento que, anualmente, nos regalan a los cerveceros, y que nos permite gozar de gran cerveza y sentir aspectos diferenciales de la vida como son la felicidad, la camaradería o la libertad. Felicidades y muchas gracias de corazón.


Me gustó:


  • Ambiente diverso: jóvenes, gente mayor, familias, etc.
  • Buen rollo y sensación generalizada de gran evento.
  • La Torre de Vigilancia Nómada.
  • La ilusión y entusiasmo de los elaboradores que se disfrazaron de asistentes.
  • Variedad, variedad y variedad; y, en general, nivelazo.
  • Precios: des del vaso hasta la comida, pasando por los distintos servicios ofrecidos.
  • Facilidades (taxis, posibilidad de acampar).
  • Comida riquísima.
  • Música en todo momento y conciertos de nivel.
  • Climatología ideal.
  • Aseos.
  • Fuente con agua a presión para lavar el vaso.


Se puede mejorar:


  • Aunque desconozco las razones de que no hubiera una guía (no pude hablarlo con Carlos y Montse), en las últimas ferias "grandes" se ha considerado y la sensación es que empieza a verse como algo imprescindible. Debo reconocer que no lo consulto muy a menudo porque generalmente ya voy preparado, pero para dudas puntuales o como lectura entre birras está bien.
  • Situación de los altavoces: la música no me disgustó en ningún momento, pero un rato que estuve sentado en la carpa central tuve que acabar levantándome porque el volumen sumado al estilo de música era insufrible.
  • Un par de productores internacionales más habría sido genial tenerlos.



Y hasta aquí mis entradas de Mediona. Si no visteis la primera parte, aquí tenéis el enlace:

VII Mostra de Cervesa Artesana de Mediona - La Crónica...


Salut i per molts anys!


Ahora podéis hacer el antes y el después...

Comentarios

  1. Sin duda fue una grata sorpresa el precio del vaso y de la mayoría de cervezas 1,50€. Punto para Mediona :)

    Pero eché en falta, y mucho, una guía. Muchos, entre los que me incluyo, no estamos al corriente de todas las novedades ni conocemos a todos los elaboradores, y una guía viene genial para conocerlos e ir eligiendo cervezas que tomar.

    Por cierto, al llegar al párking me metí por el camino de tierra, por donde transitaba la gente, en vez de entrar por la carretera. Menudo follón!!! jaja. El vigilante no se lo podía creer cuando me vio, jajaja!

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    1. Joder Javi, veo que tu orientación es aún más mala que la mía, jajaja. Lo de la guía entiendo que sí es un buen punto a favor, aunque en mi caso el uso es residual porque tengo tendencia a asistir a las ferias muy empollado :-). Todo lo que no hacía cuando estudiaba, vamos.

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  2. Que lástima perderme este año la fira de cervesa de mediona (grrrr! La parejita tenía que casarse el día 9...), la verdad es que la sigo cada año y no deja de sorprenderme cada vez.
    Y aunque seguro que se pueden mejorar algunas cosas, creo y de buen corazón que la de mediona es la madre de la ferias cervezeras.
    Joan, para mi tu relato a sido como estar en medio de la fira agarrando una birra i saborear tanto la cerveza como el buen rollo de este día tan especial.
    Gracias por el escrito...
    El año que viene no se casa ni dios! A menos en la fecha de la fira.... ;) salut i birres!!!

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    1. Què tal Marc! Gracias por tus amables palabras, aunque te aseguro que leyendo mis posts patilleros no tienes ni el 5% de lo que es Mediona. A ver si el año que viene estás libre de bodas, bautizos y demás celebraciones de este periodo del año y te pasas. Salut i benvingut al bloc!

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  3. Acabo de publicar mis conclusiones también y veo que coincidimos con "alguna", jejeje! Entre todo me quedo con el ambiente maravilloso que hubo entre cerveceros a un lado y otro de la barra. Así da gusto desplazarse tantos kilómetros! Como te dije, un placer compartir jornada cervecera contigo, mestre! Y a repetir bien pronto!!

    Una abraçada!

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    1. Pau! Sí, en general coincidimos, y no precisamente poco. Ahora lo comentaré en tu post, pero el tema de los dos días se me pasó de comentarlo; es algo que me pasó por la cabeza, aunque no se hasta que punto sería muy autodestructivo... Es algo a tener en cuenta, sin duda, para futuras ediciones si el ritmo de novedades sigue la senda actual.

      Triple placer por mi parte por estar con los 3 Lúpuloadictos en Mediona. Espero que sea cierto lo de vernos pronto: nos quedó pendiente un previo en el Drunk :-). Salut mestre!

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  4. Excelente post. Leyendoos a Lupuloadicto y a ti, siempre tengo una información completísima de lo que dieron de sí los eventos en los que coincidisteis. Gran feria la de Mediona, que por lo que veo es la que quizás merezca más la pena de toda la temporada por cervezas, ambiente, gastronomía... Por cierto, muy buenos precios tanto del vaso, como de las degustaciones de barril. Eso, sin duda ayuda a que la gente se anime a ir y a probar mucha cerveza. Nada, que no tengo excusa para ir el año que viene. Salu2!

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    1. Muchas gracias JAB :-). Los precios sin duda de lo mejor de la feria: permiten consumir casi todo lo que el cuerpo aguante. El año que viene contamos contigo para una rutilla previa y la feria, jeje. Un saludo!

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