Breves reflexiones tardías sobre el X Vine a Fer Cervesa...
Por segundo año consecutivo, dediqué un sábado entero de octubre a apoyar una de las instituciones históricas de nuestra realidad cervecera. Con gran orgullo, un año más me enfundé la camiseta amarilla con letras negras que distingue a los que, voluntariamente, prestamos nuestro esfuerzo para sacar adelante la feria cervecera decana de este país, y que sigue con la fórmula que la convierte en una auténtica singularidad dentro del conjunto: sin ánimo de lucro, y girando alrededor de una demostración pública sobre cómo elaborar cerveza. Historia viva del auge microcervecero, el X Vine a Fer Cervesa transcurrió con la normalidad de las últimas ediciones: después del pistoletazo de salida en el taller de elaboración, el engranaje empezó a rodar y ya no paró hasta bien entrada la calurosa noche de otoño de aquel 19 de octubre. Cabe comentar, aún así, que eramos varios los que, a todo motor o más contemplativos según las oleadas de visitantes, vivíamos la jornada con la consciencia d...