Bjór - Botellas...
Y con este post, pasa a encajar todo el puzzle que he montado con la particular partición que he hecho de la historia cervecera de mi viaje a Islandia. En la anterior entrega os prometí algo más cañero para la presente, y es por eso que debemos trasladarnos en el tiempo hasta la tarde del día 31 de diciembre (parte que omití con toda la intencionalidad en el post de las latas). Después de pasar la mañana del último día de 2011 bañándome en el delicioso Blue Lagoon y de pasear por las bonitas calles de Reykjavik, por la tarde acudimos al concierto de fin de año que ofrecían dentro de la Hallgrimskirkja (la imponente iglesia de la foto, que os recomiendo visitar). Nos quedaba un rato por pasear antes de cenar alguna cosilla en vistas a la esperada celebración de fin de año, que en la capital islandesa es uno de los mayores acontecimientos del año. Lo que no sabíamos (y pudimos averiguar por observancia y hablando con locales) es que la última cena del año es algo muy sagrado para...