Damnificados...

Estimado Sr. D,

Me permito escribirle estas líneas como consumidor habitual de cerveza que soy, después de leer, no sin cierta preocupación, sus declaraciones acerca de la cerveza a la que algunos llaman "artesana". Veo, de hecho, como usted mismo utiliza el término, la contraposición del cual acostumbra a ser tildada de "industrial", no sin cierta carga de connotaciones negativas.

Me tranquiliza, no obstante, comprobar como de 2 años hacía aquí ustedes indican en todos los envases de sus productos que el 100% de los ingredientes utilizados son de origen natural: hay que dejarlo claro; en este mundo siempre hay gente dispuesta a criticar sin argumentos sólidos ni conocimiento de causa.


Ante todo, me gustaría agradecerle que, como abanderado de la calidad y en nombre de la cerveza nacional que se produce de manera honesta, salga al paso ante este creciente problema que suponen los "artesanos". Me alegra comprobar como desde su empresa siguen pensando, como hasta ahora, en clave general en cuanto a cerveza se refiere, y nunca de manera particular hacia la que ustedes producen: conocida es su máxima de que cuantos más eventos distintos se puedan celebrar en pro de la cultura cervecera, mayor beneficio sacaremos todos, tanto consumidores como elaboradores.

Lo que no se puede permitir, no obstante, es que haya fallos de calidad que afecten a la alta reputación que tiene la cerveza catalana y española fuera de nuestras fronteras. Si me permite la expresión, hay mucho pirata suelto; nuestra sociedad está llena de corruptos y chanchulleros que no rigen su vida con arreglo a las normas: de manera que me parece más que positivo que se destape esta farsa y potencial peligro que significa el hecho de producir cerveza en garajes. Algún día habrá un disgusto, y no podemos ser cómplices de ello con nuestro silencio.

En su caso, ustedes siempre han sido ejemplares. Me consta su incesante lucha contra los "lateros" en Barcelona, que ponen en permanente contingencia la calidad de la cerveza. Asimismo, me comentan como hacen especial hincapié en la limpieza de los grifos y la conservación de botellas en los bares, con controles de calidad constantes, incluso de los refrescos de limón utilizados (no sin cierta deslealtad hacia la marca) para preparar claras. Me gusta comprobar, también, como sus barriles son siempre transportados con el mayor de los cuidados, con acondicionamiento de temperatura cuando se tercia (algunos repartidores llevan ventiladores en el salpicadero de sus vehículos) y sin largas exposiciones al sol (en Andorra hay un almacén con sus cervezas a la intemperie, pero todos sabemos que allí hace fresquito). Pero sigamos con el tema que nos ocupa.

Un damnificado...
A decir verdad, tengo que confesar haber visitado alguno de estos garajes a los que se refería en sus declaraciones a los medios. Cabe admitir que algunos de ellos son de una magnitud notable, incluso más bien puestos de lo que uno podría imaginarse de antemano. Si algo no se puede negar es que en este país hay mucho manitas. Sin embargo, me parece escandaloso que estos individuos cuenten con registro sanitario en regla para el desarrollo de sus fraudulentas actividades: de un tiempo para acá, la sociedad en general, y las autoridades en concreto (en este caso, las sanitarias) se han vuelto unas blandas. La gente de bien, como usted y yo, somos conscientes de que se ha perdido todo el sentido del orden y el respeto hacia la ley, valores imperantes e imperativos en aquellos tiempos lejanos, que siempre fueron mejores que los actuales. Usted ya sabe a lo que me refiero.

Para terminar, tan sólo me gustaría hacerle una petición. Con el fin de que el peso de la justicia (la social, ya que no podemos contar con la legal) recaiga sobre aquellos que, sin diligencia, quieren manchar el prestigio de la cerveza nacional, le pediría que haga públicos aquellos casos, informes o datos en general que sustenten de que existe un riesgo real de fallos de calidad. Este partido hay que jugarlo desde el fair play. Así como aquellos compañeros que han sido injustamente encausados por delitos de evasión fiscal, malversación de fondos o apropiación indebida, es un deber moral aportar evidencias que acaben con esta lacra de la cerveza artesana. Hay que darles la puntilla definitivamente.

Atentamente,


Joan Birraire.


PD: Salut i birra, ante todo.

Comentarios

  1. Grande Joan... me sangran las manos de aplaudir!!!

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  2. Muy bueno Joan!!! Ojala lo lean ciertos individuos/empresas.

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  3. ¿Qué se debe sentir cuando las mejores 50 cervezas (por no decir las 500 mejores) son "de garaje"? Claramente, esto daña la imagen de la cerveza española.

    http://www.ratebeer.com/country/spain/183/

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  4. En pié, dos pasos atrás, reverencia. Mantener reverencia. Mantener reverencia. Alzarse. Bravo.

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  5. DAMMe una B, DAMMe una R, DAMMe una A, DAMMe una V, DAMMe una O...!

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  6. Sin duda que Damm se meta con la cerveza artesana es solo una buena noticia.
    Hay señores haciendo muy bien las cosas. Lo celebro con una de esas cervezas de "garaje", a mi cuenta y riesgo.

    Salud Joan!

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  7. Un gran artículo sarcástico ante el sarcasmo de Damm. ¿Què te parece la reacción de Moritz ante la actitud de su competidora? http://www.beerdelux.com/blog/damm-contra-la-cerveza-artesana/

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  8. Descubro este post con mucho retraso, pero qué bueno, madre mía! Salud!

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