Momentos...

Cada año tiene sus momentos especiales. Unos son específicos del propio año: la boda de un buen amigo, pequeños o grandes logros de tus allegados, ese viaje tan esperado, o instantes que llegan de repente, sin avisar, y que marcan un antes y un después en tu vida. De momentos especiales los hay también de recurrentes, más o menos fijos durante pocos o muchos años. Este fin de semana me tocaba uno de éstos.

Es en este tipo de momentos que uno decide celebrarlo: por todo lo alto, de manera sencilla y discreta, o simplemente acompañado de ese pensamiento íntimo que sólo tú puedes sentir durante todo el día, y que es fruto de tu trayectoria sentimental e intelectual. Yo elegí las tres maneras. El viernes cumplía 32 años, y quise celebrarlo bien con los compañeros del trabajo, con mi mujer a la hora de comer y por la tarde, y con buenos compañeros y amigos, ya de noche, bebiendo cerveza por Gràcia. Durante el fin de semana, he tenido la ocasión de celebrarlo con mis abuelas, suegros, padres, cuñada y hermana, y llego al final con mis pensamientos íntimos en la cabeza, dispuesto a entregarme a ellos durante un rato mientras tomo alguna cerveza especial.

Creo que más o menos a todos nos pasa, pero algunas cervezas acaban siendo reservadas para momentos como este. En mi caso, no sólo la cerveza en sí era especial, sino también las circunstancias en que fue adquirida: en la fábrica De Molen en Bodegraven, después de asistir al Borefts Bier Festival 2013 como excepcional regalo de Mrs. Birraire por mis tres primeras décadas vitales. La acompaño con la tarta sacher que mi madre preparó con cariño para la comida del sábado. Pero hoy no toca hablar de maridajes.

Contrariamente empiezo a pensar en mi vida, en todos estos años y en los distintos momentos que me han llevado, centrándome esta vez más en los específicos y no en los periódicos. Voy pensando en todas aquellas cosas que he hecho; aciertos y errores, algunas decepciones, pero en general grandes alegrías.

Pienso en esas Festes Majors de Sabadell, descubriendo el ocio y la noche, como pienso también en las fiestas de verano en esa calita de la Costa Brava, con amigos con quienes aún tengo el placer de compartir mucho más que esos buenos recuerdos. De allí, sigo creciendo y me vienen a la cabeza esos días que no queríamos que terminaran nunca, en que veíamos salir el sol cada madrugada, y durante los que mi vida sentimental dio un vuelco de 180º.

Como olvidar esos frankfurts a la desesperada, ya de madrugada, o los conciertos de Cerdanyola. Imposible no revivir esa última noche en que sentí como dejaba atrás mi condición de universitario, así como mis primeras noches durmiendo en un hotel, ya ejerciendo como consultor de riesgos financieros. O cuando con más experiencia ahogué mis múltiples penas, sólo o acompañado de grandes personas, por distintos bares de mi querida Madrid. Naturalmente, pienso en mi boda, qué decir de mi día más feliz hasta la fecha; como también en ese mediodía en Vilanova en que empecé a formar parte de un gran proyecto cervecero, desconociendo todo lo que significaría para mí en el terreno más personal.

Son muchos momentos. Unos llegaron de repente, sin preaviso; otros fueron, hasta cierto punto, anticipables. Pero cada uno de ellos, y muchos más sobre los que podría escribir, tuvieron un denominador común: sin excepción, en todos tenía una cerveza en la mano.

Como ahora mismo, que después de este repaso retrospectivo sintetizado de mi vida, miro al futuro y a esos momentos que, a día de hoy, ya puedo divisar en el horizonte. Vienen tiempos de gran incertidumbre: de dudas y miedos, pero por encima de todo felices, sin duda. Empiezo a entender cosas que hasta ahora no había podido valorar con suficiente conocimiento, y esto sólo es el principio.

Estos nuevos tiempos marcan el inicio de una nueva etapa; de nuevos momentos, que seguro serán acompañados debidamente como hasta ahora. Grandes instantes para compartir alegría y sentir el afecto de las personas más importantes de mi vida. Y es que con gran ilusión sigo asombrado al observar y sentir que hemos sido capaces de crear una nueva vida, que pronto enriquecerá nuestro entorno personal y familiar.

Miss Birraire está de camino.


Salut i birra!

Comentarios

  1. A veces es importante hacer un alto en el camino para saber en que punto de él te encuentras...

    Vivimos en una sociedad en la que no disfrutamos con lo que tenemos, pero echamos en falta cuando lo perdemos...

    Enhorabuena, por esa nueva vida que viene en camino...

    Un saludo.

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    1. Creo mucho en los momentos de reflexión, y hay fechas especiales en que me apetece abrir una buena cerveza y pasar un rato sumergido en mis pensamientos. En mi opinión, un ejercicio sano para evaluar vías de mejorar como persona.

      Muchas gracias por tu mensaje :-). ¡Salud!

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  2. Joanet!!! Quina grandissima noticia!! Enhorabona!! Una forta abraçada!!

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    1. Moltes gràcies Pau! A Mediona en parlem! Una abraçada!

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  3. En primer lugar darte la enhorabuena!!!

    En cuanto a las reflexiones que haces, comparto muchas pero... todavía eres muy joven para algunas de ellas, aunque sea delante de una cerveza. Supongo que será un shock vital, crear una nueva vida y pensar como puede cambiar la tuya.

    Disfruta el momento con optimismo y sobre todo delante de una buena cerveza.

    Saludos,

    Miguel (El Baúl de las Cervezas)

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    1. Gracias Miguel! Aunque no entiendo lo de que soy muy joven para algunas de las reflexiones. Creo que todas ellas son más que planteables a casi cualquier momento de la edad adulta.

      Ni optimismo ni cerveza van a faltar, tratándose de mí :-). ¡Salud!

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  4. Pero bueno! Que notición! Enhorabuena!

    Eso sí, vete preparandote, que vas a poder salir a beber mucha menos cerveza!! (Y vete eligiendo la que beberás ese día, que será la última trenquila en... 18 años??)

    Jejeje. Ahora en serio, felicidades a los dos! Un abrazo!

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    1. No sé porqué pensaba que te lo habría contado en el BBF... tuve que vigilarte tanto que al final parece que no lo comentamos ;-). Ya tengo cerveza para el día D... y hasta ese día apuraré la fiesta que me queda, jaja.

      Muchas gracias Rodrigo. Un fuerte abrazo.

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  5. Muchísimas felicidades Joan. Incomparable sensación esa de haber creado una nueva vida. Te entiendo perfectamente.
    Es tiempo de coger una cerveza y guardarla hasta que esa niña nazca, se haga grande y sepa entender parte de este mundillo y que no es otra cosa que disfrutar no sólo de una buena cerveza sino de una mejor compañía.

    Un fuerte abrazo

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    1. Muchas gracias Jose! Efectivamente, la sensación es incomparable, y lo que me queda por vivir :-).

      Respecto a la cerveza, tengo la del día D, y a partir de cuando nazca pondré algunas a envejecer para hacer un pequeño juego. Será divertido.

      ¡Salud!

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  6. ¡WOW! ME DEJAS DE PIEDRA POMED CHAVAL!!!! NOTICIÓN CON MAYÚSCULAS!!!
    YO QUE ESTABA LEYENDO EL TEXTO Y ME DECIA INTERIORMENTE "VAYA SUBIDÓN CON LA DE MOLEN QUE LLEVA ESTE CHICO, SE LE VA LA PINZA" JOJOJOJO.
    BUENO, A PARTIR DE AHORA TENDRÁS QUE HACER EL FFDC ( FINDE FONDO DE CUNA JAJAJA )
    ENHORABUENA A LOS DOS ( AUNQUE TU NO HAGAS NADA, MAS ALLÁ DE AQUELLA NOCHE DURMIENDO CON EL CULO AL AIRE XDD ) Y QUE VUESTRA ¿NIÑA? CREZCA RÁPIDO CUAL LEVADURA SALVAJE, FUERTE CUAL CHAPA DE CORCHO AMERICANA, SABIA COMO UNA TRAPENSE ENVEJECIDA Y DURADERA COMO UNA THOMAS HARDY ALE.
    ......QUE EMOCIÓN COLLONS.....ESTO NO SE HACE.........¡PARA QUE CRECES PETER!!
    BESOS FAMILIA ;)

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    1. Jajajaja, que grande eres Jorge :-). Muchas gracias, de verdad. Espero que mi NIÑA salga incluso mejor de como buenamente describes; no voy a ahorrar esfuerzos para que así sea. ¡Un fuerte abrazo!

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