The Session #93: Viajes cerveceros...

Con este post me dispongo a participar por primera vez en una convocatoria de The Session (o Beer Blogging Friday), una iniciativa surgida en marzo de 2007 en el blog de Appellation Beer, de Stan Hieronymus, con la que un blogger cervecero concreto convoca a los demás a escribir sobre un mismo tema el primer viernes de cada mes. La convocatoria actual la plantean Brian y Maria, de The Roaming Pint, que nos invitan a hablar sobre los viajes cerveceros.

Antes de dar respuesta a las varias preguntas formuladas por los convocantes de esta 93ª sesión, me gustaría hacer una puntualización terminológica. Por desgracia, mi liquidez y disponibilidad horaria me impiden viajar tanto como querría, y siendo un hombre felizmente casado con una fantástica mujer que sólo tiene tolerancia y cierto agrado por la cerveza (léase, ni se acerca a la frontera de ser geek cervecera... por suerte) no he tenido ocasión (ni narices) de montarme un "viaje cervecero" en su acepción más estricta; si bien, naturalmente, he aprovechado cada uno de nuestros viajes para vestirlos de matices cerveceros.

En este sentido, buscar la vertiente cervecera en mis viajes me ha permitido, hasta ahora, conocer la historia y realidad del consumo de esta bebida en distintos países: unos, notorios y famosos por su tradición, sobre los que he podido contrastar en primera persona todo aquello que cuentan los libros y otras fuentes de información; y otros, más desconocidos, sobre los que difícilmente me habría informado más allá de una lectura rápida del texto que pudiera haberle dedicado Michael Jackson en alguno de sus libros sobre la cerveza en distintos países, y sobre los cuales he podido descubrir cosas tan o más apasionantes como de los del primer grupo.

Cabe sumar a la parte puramente cervecera toda la inmersión cultural que supone ir a descubrir aquellos sitios que, por lo general, son básicamente frecuentados por locales. La visita de bares y pubs permite empatizar más con las personas de otros lugares, pudiendo ayudar al entendimiento de sus hábitos y su historia, de sus ideas y creencias y, naturalmente, también la lógica social que hay detrás del tipo y cantidad de cerveza que consumen. De Barcelona, por ejemplo, el consumo se puede vincular directamente al clima; y respecto a las nuevas tendencias cerveceras, se puede deducir con facilidad el carácter abierto a lo nuevo que tienen los barceloneses y el abrazo casi-enfermizo de buena parte del gran público a las nuevas modas. Asimismo, sobre las empresas y brewers de aquí, podrían también sacarse en algunos casos conclusiones sobre destreza y experiencia, viendo el grado y cantidad de lúpulo que se utiliza.

Cerveza en origen: pero no todo se acaba con la frescura.
Pero no nos vayamos del tema. En mi último viaje, por ejemplo, pude visitar más de una veintena de pubs distintos en Gales (si os interesa, podéis seguir la serie de posts), la cual cosa me permitió complementar fabulosamente un viaje de naturaleza y castillos con el intercambio cultural con los regulars que se reunían en estos establecimientos, así como explorar la vertiente gastronómica y musical de cada sitio. Asimismo, viví una vez más la maravilla de la cerveza altamente sesionable, tan propia y tan apropiada para los británicos. Y, por supuesto, bebí mucha cerveza en cask; bien fresquita y rica. 

Beber local siempre es mejor: no sólo compras más papeletas para asegurar la buena conservación de la cerveza, sino que además te permite aprender más y sacar mejores experiencias de los viajes. En muchos países, buscar la parte cervecera de un viaje supone salirse totalmente del circuito turístico, permitiendo por el camino conocer barrios, pueblos, espacios naturales que, de lo contrario, nunca habrías visitado. No es que los cerveceros seamos especiales, pasa lo mismo con quien pueda tener afición a las motocicletas, a la pintura, la costura o los mejillones de roca. Perseguir los intereses de uno mismo, y no los que aparecen precocinados en guías, mapas y rutas turísticas, tiene sus ventajas.

BFM: placeres para la nariz.
Otra de mis últimas gratas experiencias en este sentido fue en Suiza. Dibujamos parte de nuestro viaje pensando en una de las visitas a fábrica que más ilusión me podía hacer, por tratarse de unos de mis productores top: la Brasserie des Franches-Montagnes. No sólo pude tomar varias copas de BFM en su estado presumiblemente más puro, original e inalterado, sino que además pude hablar largo y tendido con una de las personas que está detrás de estas grandes cervezas, visitar las instalaciones libremente sin guía y dar placer a mi sentido del olfato en la impresionante sala de barricas. Por si faltara algún ingrediente, en paralelo, la escapada nos permitió conocer la naturaleza salvaje del Canton du Jura y un pequeño pueblo como Saignelégier, en el que pudimos asistir, sin planificación alguna, a una competición de caballos y comer en un pequeño y agradable restaurante, donde nos trataron de maravilla.

Habiendo contestado más o menos a todos los puntos propuestos por Brian y Maria, sólo me queda añadir que, para mí, la parte cervecera de un viaje no se trata ni mucho menos de una peregrinación o de presentar mis respetos a una tradición, sitio o institución; quienes me conocer saben que soy hombre de poca fe. Se trata, no obstante, de algo en lo que sí creo: el conocimiento, el aprendizaje constante; el empaparse de la experiencia de las otras personas y de sus expresiones culturales. He aquí una de las grandes razones por las que bebo cerveza.


Salut i birra!

Comentarios

  1. A disfrutar! Me apunto ese post de pubs en Gales... Es un lugar que tiene un pincho azul en mi mapamundi viajero

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    1. Muy recomendable, Rul. Voy a postear durante los próximos meses acerca de los otros pubs. Seguro que muchos de ellos te pueden resultar interesantes para una próxima visita a este maravilloso país que es Gales :-). ¡Salud!

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  2. MEJILLONES DE ROCA MMMMMMMMM! JAJAJAJA, NO EN SERIO, TIENES SUERTE DE QUE LE GUSTE LA CERVEZA A TU MUJER, AUNQUE NO SEA GEEK COMO ALGUNAS YA ES MAS QUE LA MIA, QUE NO SOLO NO LE GUSTA, SINO QUE LA TENGO HASTA LOS MISMÍSIMOS DE TANTA CERVEZA, CHAPA, ETIQUETA, BLOGS, ETC....
    EN MI ÚLTIMO VIAJE TUVE MUCHA SUERTE Y PUDE EXPLORAR ALGO, AUNQUE MAS CASERO, YA LO VERÁS POR EL BLOG.
    SALUDOS SESIONERO!

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    1. Prefiero que no sea geek, ¡sólo faltaría otro más como yo en la familia! Pero vamos, botellas, chapas y demás creo que son la cruz de más de una y de dos parientas... Estaré atento a tus publicaciones para ver tu experiencia "más casera" de tu último viaje :-). ¡Un abrazo Jorge!

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