jueves, 11 de julio de 2013

Gastrobirraire #4 - Arroz "sobre la marcha", con Marina VinyaHop

Después de casi medio año sin entradas en esta sección, retomamos las recetas con acompañamiento cervecero con un plato de receta más o menos improvisada, y que tiene tendencia a aparecer con frecuencia en la mesa cuando llega el verano, en cualquiera de sus infinitas variedades.

Este pasado domingo nos habíamos planteado cocinar un arrocito de carne y verduras con Mrs. Birraire, y después de consultar la reserva de cervezas vi que contábamos con aprobación para ello. Pero el hecho es que justo el día anterior tuvo lugar la II Fira de Cervesa Artesana del Poblenou (en Barcelona), y fue al ver el stand de ciertos hermanos cerveceros que me di cuenta, de repente, de que iba a necesitar hacerme con una de sus cervezas para acompañar el arroz del domingo, y que aquello que había visto en la bodeguita se quedaría unos días más esperando su turno.


Arroz "sobre la marcha", con Marina VinyaHop

Sí, el arroz sobre la marcha es aquel que se prepara un poco en función de los ingredientes de los que dispones. En nuestro caso, el sábado vimos que podíamos preparar uno a base de carne y verduras, y es por eso que, aunque podría serperfectamente otra, elegimos la siguiente combinación de ingredientes:

Ingredientes para 4 personas:
  • 2 cebollas.
  • 1 manojo de espárragos verdes.
  • La mitad de un pimiento rojo.
  • 4 tomates bien maduritos.
  • 3 costillas de cerdo cortadas a trozos pequeños.
  • 400g. de arroz bomba.
  • 1000mL. de caldo de verduras -o de pollo- (mucho mejor, por supuesto, si está hecho en casa).

* Como apunte folclórico, decir que familiarmente a estos arroces, en numerosas zonas de Catalunya, también se les llama paellas, aún no teniendo más que el arroz como ingrediente en común con las paellas valencianas (ahora los puristas ya podéis atacarme... sé que estáis allí. Nótese, aún así, que me he abstenido de llamar al plato "paella").


Preparación:
  1. Poner aceite en una cazuela y freír la carne. Cuando esté doradita, la retirarla y reservarla.
  2. Cortar la cebolla, los espárragos y el pimiento a trozos pequeños. Sofreír en la cazuela, con el mismo aceite utilizado para la carne. Si hace falta, añadir un poco más de aceite.
  3. Cuando empiezan a estar doraditas las verduras, añadir los tomates rayados. Dejar cocer todo junto hasta que el tomate esté bien sofrito.
  4. Volver a poner la carne en la cazuela, y dejar cocer todo junto unos cinco minutos a fuego lento. Seguidamente, añadir el arroz y el caldo hirviendo.
  5. Dejar cocer entre 15 y 20 minutos, retirar del fuego y dejar reposar durante 5 minutos. ¡Ya está listo para comer!

Receta casera y fácil, sin demasiadas complicaciones: si las verduras son frescas y de buena procedencia, el arroz se empapa de su sabor y queda absolutamente delicioso. La carne, opcional, siempre le da un poco más de consistencia a la comida, especialmente si consiste de un solo plato.

En cuanto a cerveza, se me ocurren varios estilos que pueden encajar de manera satisfactoria con este plato. No obstante, en la Mostra de Mediona de este año probé una cerveza que, al primer trago, me pidió muy-porfavor que algún día de verano le diera la oportunidad de acompañar un buen arroz. Y así fue como el sábado pasado, aprovechando que había suficientes botellas esta vez, compré la botella de la Marina Vinya Hop, una cerveza que afortunadamente pasa a formar parte de las elaboraciones habituales de los Brewers Brothers de Blanes.

¿Y qué tiene de especial esta cerveza? Pues muchas cosas, empezando por sus ingredientes: una combinación de lúpulos centro-europeos, maltas base y mosto de uva, fermentados en parte con levadura de cava. Su aroma es de uva verde fresca y finos toques herbáceos, y en boca entra fina y afrutada, dulzona pero con un delicioso final sedoso y seco, de moderado amargor. Una muy buena muestra de lo bien que se están empezando a hacer las cosas en nuestro panorama.

A quien le guste acompañar el arroz con vino blanco es porque no ha probado esta cerveza, que además tiene una virtud añadida, y es su elegantísima presentación, que viste hasta la mesa más exigente. Contenido y continente de primer nivel: cada vez lo tienen más crudo los restaurantes para encontrar argumentos de calidad para no incorporar cervezones, como este mismo, en sus cartas. Felicidades Marinos.

Y como de costumbre, cada vez que maridamos cocina y cerveza somos un poco más felices de lo que éramos. Esto no quiere decir que no haya otras bebidas que puedan acompañar bien la comida, o incluso mejor en algunos casos; pero cuando alguien me suelta "es que a mí lo de comer con cerveza..." es imposible que no sienta lástima pensando en el mundo al que le está dando la espalda ese alguien, por culpa de los cánones establecidos (que a algunos, por cierto, tanto les interesa mantener).

Toma, por el precio de un post Gastrobirraire ya he metido caña a unos cuantos. Salut i birra!

lunes, 8 de julio de 2013

Primera oportunidad...

El último fin de semana de junio cogimos con Mrs. Birraire y nos pegamos unos cuantos kilómetros de coche dirección a la antigua Castilla la Vieja, a fin de pasar unos días de turismo, buena comida y, como no, también de cerveza. Sí, cerveza, en una de las importantes zonas vitivinícolas de España, que comprende la DO Ribera del Duero; pero no por ello dejamos de disfrutar de alguna copilla de vino, aparte de dar buena cuenta del fenomenal lechazo y las varias exquisiteces ibéricas que ofrece la zona.

El hecho es que había una buena excusa: la I Feria Internacional el Arte de la Cerveza Sana (FIACS, en adelante), que se celebraba en Aranda de Duero del 27 al 30 de junio. De su concepto y estructura fui informado hace varios meses directamente por la organización, que había pensado en mí para dar una charla sobre cerveza y empresas; algo que desde el primer momento entendí que se debía a la publicación de este post, que en su momento generó bastante debate, y que guardaba buena relación con la temática que querían tratar.

Me sorprendió la propuesta, a la vez que me agradó que hubieran pensado en mí. Asimismo, el concepto del evento me pareció atractivo, ya que se salía de lo habitual de montar una feria, simplemente, para el disfrute de los asistentes y las ventas de los feriantes: iba un paso más allá, con vocación de atraer a todos los profesionales del sector para hacer un intercambio de ideas y charlas, e incluso un poco de negocio si se terciaba. En conversaciones privadas con amigos y cerveceros ya había hablado, anteriormente, de esta apuesta por enfocar un evento para todos y cada uno de los profesionales de la cerveza y sus negocios paralelos, de manera que la FIACS se presentaba como una primera oportunidad para explorar dicho enfoque y también, en mi opinión, para poner un termómetro de madurez a nuestro creciente panorama.


Después de pasar parte del sábado por la tarde en la feria, y aprovechar para estrechar la mano a más de un sospechoso habitual, el domingo tuve la ocasión de compartir mesa y micro con Kike Cacicedo (Dougall's), en el marco del desayuno de trabajo "Micros: ¿arte o empresa?", hablando yo sobre la evolución del panorama microcervecero, estrategia empresarial y los distintos modelos de negocio vigentes; y él acerca del modelo Dougall's, que como ya conocía de antemano es, cuanto menos, peculiar (pero exitoso, sin lugar a dudas). Fue un placer poder dar esta charla junto a un grande como Kike, así como poder compartir impresiones antes, durante y después, con la gente que se acercó al desayuno.

Finiquitada la charla, no tardamos en coger carretera y manta de nuevo con mi mujer, pero antes pude estrechar la mano de un cervecero, Juan Cereijo, que desde Fuentenebro dará que hablar con sus cerveza Mica: unas elaboraciones que, desde mi punto de vista, no se alejan en demasía de lo que ya bebe y entiende como cerveza el cervecero burgalés medio, y que por tanto cuentan con un enfoque inicial local que puede resultar apropiado para introducir esta nueva cerveza al mercado. Será interesante seguir la evolución de este proyecto que recién empieza.

Pasada la feria, se ha hablado mucho y se ha escrito bastante acerca de cómo salió todo. Os remito a la discusión que se está llevando a cabo en el blog del compañero Rodrigo para más detalles y posibles aportaciones. Mi opinión, al ser larga, en este mismo espacio.

Tenemos una tendencia, como sociedad, a evaluar las cosas de forma booleana. Supongo que la prensa, con sus titulares cada vez más llamativos (hay que vender periódicos, chipirón), nos ayuda a que cada vez más hablemos sólo en términos de victorias o fracasos, olvidando por el medio una gama de tonalidades grisáceas que nos aportan matices y nos permiten disfrutar de sensaciones y opiniones más completas.

Sería fácil decir que la Feria fracasó por falta de público: fue desalentador para asistentes, pero sobretodo para la organización, ver que la respuesta de los aficionados a la cerveza no fue la esperada. Esto, obviamente, causó perjuicios económicos variados, empezando por los expositores, pero sin olvidar a la gente que había apostado por este nuevo formato de evento: a falta de patrocinios de magnitud, los vasos y las entradas eran responsables de que los números salieran; y dudo que se vendieran suficientes.


Podríamos aventurarnos a señalar las causas: cuatro días de feria son muchos, tal como estaba planteado el evento. Los propios organizadores lo reconocieron y apuntaban, evaluando cómo había salido todo, a que tres habría sido mejor. Yo incluso habría apostado por sólo dos días, aunque cierto es que limita mucho los espacios para las charlas y desayunos programados.

Aranda de Duero, y en un polígono sin demasiadas indicaciones para llegar al sitio, no parece tampoco el sitio ideal para una feria de estas características. De hecho, dudo de que a estas alturas haya demasiadas ciudades con capacidad para absorber el público necesario para llenar una feria como la FIACS: y es que, ya antes de ir, mi sensación es que este buen enfoque propuesto llegaba un pelín antes de lo que la realidad cervecera estatal pedía. Nuestro panorama avanza, por ahora, satisfactoriamente; pero no debemos obviar que, aunque empecemos a ver cervezas de gran nivel, seguimos siendo amateurs.

Estas reflexiones me llevan a recordar algo que ya apunté (enlaces 1 y 2) después del BBF, y que fue presente en muchas de las valoraciones con gente de fuera de la organización, pero especialmente de dentro; y es que a veces es bueno hacer un zoom out y ver las cosas con perspectiva para recordar que, realmente, seguimos siendo una minoría, una simple pandilla, las personas que nos sentimos atraídas de manera decisiva e irracional por esta bebida y su creciente evolución en nuestro panorama.

Respecto a algunas voces que critican el hecho de que los organizadores fueran "ajenos" al mundillo cervecero, a mí personalmente, la verdad, me desilusiona que se pueda pensar así. Primero, porque me imagino que hasta el día que entras en un sitio, o en un sector, eres ajeno a él: todos en algún momento lo fuimos, digo yo. Segundo, e importante, porque me caben muchas dudas de que alguien que quiera lucrarse montando eventos por la "moda de la cerveza" vaya a escoger un formato como el escogido: por ahora, inexplorado e incierto, y sin ninguna duda en pro de la industria. Si quieres hacer pasta, intentas emular lo que ya sabes que funciona.

Y que nadie piense que quiero defender, desde aquí, a la organización porque me hayan invitado a dar una charla: lo hice por amor al arte, pero especialmente por mi gran interés en ver con mis ojos el planteamiento y la estructura de una feria que apostaba, por primera vez en nuestro panorama, por ser un punto de encuentro, debate y negocio para los profesionales de este sector. Fallaron los asistentes, y probablemente la difusión no fuera suficiente o bien dirigida, pero yo por mi parte (y me consta que varios profesionales también) saqué experiencias positivas de haber asistido a la FIACS, aún no habiendo estado ni a la mitad de las horas ni actividades que me habría gustado estar. Y de lo positivo, nada hasta ahora lo había sacado en ninguna otra feria.

Para cerveceros y profesionales varios del sector sólo comentar que, en mi opinión, se ha dado una primera oportunidad para dar pasos necesarios hacia el salto de calidad que necesita la industria microcervecera en nuestro país. Habrá más oportunidades, de eso no me cabe duda; de hecho, una de las próximas citas (en septiembre) que pretende abordar este nuevo terreno por explorar es la Fira de la Cervesa Artesana de Sabadell, con la organización paralela la Setmana de la Cervesa en la misma ciudad. En Aranda, parece que no se consiguió seducir a una parte importante de la industria; seria interesante no dejar pasar otra oportunidad para juntar a todos los interesados para que esto crezca.


Me gustaría, finalmente, dar las gracias a Jorge y Marisela, por la confianza en mi persona para impartir una de las charlas, pero especialmente por haber organizado la FIACS pensando en la industria cervecera y en los cerveceros. Nadie dijo que innovar fuera empresa fácil, y la verdad es que cuando organizas un evento de magnitud te acojonan todos los factores de riesgo que entran en juego. Mis felicitaciones por vuestro esfuerzo; espero poder asistir a la segunda edición: con el mismo nivel organizativo, las mismas ganas y el público que se merece una convocatoria como la planteada.

Salut i birra!

martes, 2 de julio de 2013

Gacetilla Cervecera XVIII

Llegamos al verano con mucho que contar, después de meses intensos de ferias y eventos cerveceros por toda la península.

De hecho, en esta diecioctava edición, contamos con un gran repaso de todos ellos de la mano de Judith Bautista y Gerard Mir, así como de Juan Antonio Barrado, quienes han hecho un gran trabajo de resumen para trasladarnos a todos sus impresiones de cómo han transcurrido las iniciativas de este frenético periodo cervecero que son los meses de mayo y junio.

Como de costumbre, Txema Millán nos trae las novedades cerveceras de tierras levantinas, y en este número, además, la entrevistamos junto a sus otros socios en la estrena de una nueva sección de esta publicación digital: Nuevas Iniciativas Cerveceras, que nace con el objetivo de dar sitio a la información acerca de todo el mundo que nace y crece paralelamente a la producción y apreciación cervecera. En este caso, hablaremos de la Birrapedia.

Por su parte, Pep Nogué nos deleita con una receta de bacalao a la llauna, obviamente con un toque cervecero. Luis Javier Calvo Angulo nos presentará, en su primera colaboración con la Gacetilla, la cerveza asturiana Ordum.

Asimismo, el equipo de Beer Events (Joan Fiol y Mikel Rius) nos presentan su nueva iniciativa festivalera: el BirraSo, que tendrá lugar en Barcelona los días 6 y 7 de septiembre. Conjunción de música y cerveza: algo que no hay que perderse.

El reportaje de esta edición va dedicado a As Cervesa Artesana, uno de los productores catalanes que, en menos de un año, ha conseguido seducir al público con sus cervecitas. Descubriremos que, pronto, tendrán algo más que un trío de ases en la manga...

El toque coleccionista, para finiquitar la edición, nos lo da nuestro habitual colaborador Edu Casas, con una breve recopilación de imágenes de tapones corona de cervezas españolas.
Esperamos que disfrutéis esta nueva Gacetilla Cervecera. Salut i birra!