viernes, 30 de marzo de 2012

II Trobada de Cervesers Artesans de Molins de Rei...

Por segundo año consecutivo, Molins de Rei (Barcelona) podrá disfrutar de una feria cervecera. El año pasado ya pude asistir a la primera edición de la Trobada, que se hizo en un casal habilitado por los jóvenes de Molins, y en el que, según me comentaron, acabó haciendo un poquillo de calor .

Este año los Zulogaarden, que son quienes organizar dicho evento (por si alguien no lo había notado con el cartel), han apostado por el Parc de la Cadena, esperando que el tiempo sea similar al del año pasado para degustar unas cuantas cervecitas al aire libre, disfrutando del clima.

Asimismo, aprovechando la celebración de esta feria, se ha organizado paralelamente el I Homebrewer Festival Català. Esta iniciativa, surgida desde la web Cervesers.cat, servirá para degustar cervezas de homebrewers que quieran dar a probar sus creaciones, intercambiar conocimientos y cervezas con otros aficionados, y que estén abiertos a aprender de otros compañeros del mundillo. Sin duda, una interesante propuesta que dará originalidad y más incentivos para asistir a esta segunda edición de la Trobada de Molins de Rei.

En cuanto a asistentes, cuando tenga más detalles voy a ir actualizándolos:
  • Zulogaarden.
  • Popaire.
  • Cerberus.
  • Glops.
  • La Vella Caravana.
  • Cervesa Espiga.
  • Reptilian.
  • La Font del Diable.
  • Ausesken.
  • Maquis.

Salut!


miércoles, 28 de marzo de 2012

De paseo por mi ciudad natal...

La semana pasada tuve ocasión de pasear tranquilamente por Sabadell. Contemplativo y sin un rumbo fijo, aposté por deambular por calles menos concurridas para estar más tranquilo y recordar vivencias pasadas, a la vez que observaba la completa transformación de algunos de mis rincones favoritos de la ciudad que me vió nacer, crecer y beber.

Paseando en dirección a la Plaça del Gas me di cuenta de que tendría ocasión de hacer una visita cervecera que, hasta ahora, no había podido realizar. Fue así como me planté delante del Moixeró Espai Gastronòmic, en la calle Advocat Cirera.

Al entrar, me fijé en las vistosas cajas y las birras que había en el escaparate (la Columbus IPA de Humala, un claro guiño sabadellenc) así como en la buena pinta de la comida preparada que, paralelamente a los productos gourmet, ofrece l'Espai Gastronòmic. Sin más dilación, saludé a Ramon y le pregunté por la cerveza, que es lo que me había empujado a entrar.

Después de observar detenidamente todo el stock cervecero, tuve una larga y agradable charla con él, en la que hablamos de actualidad cervecera y de proyectos futuros. Asimismo, me comentó el concepto de su negocio desde el recogido pero acogedor espacio reservado para eventos y actividades variadas (comidas, catas guiadas, visitas de cerveceros, maridajes, etc.). Me gustó el ambiente que se respiraba en la sala, con una luz tenue y estanterías de madera llenas de cerveza; pero también una gran lámpara con luz blanca para disponer de una óptima iluminación durante las degustaciones.

En cuanto a referencias, Moixeró Espai Gastronòmic apuesta claramente por el producto local, con muchas birras catalanas y algunas de internacionales, escogidas de manera selecta de entre las cerveceras de mayor prestigio que nos llegan actualmente. Gran selección de múltiples nacionalidades, con gran variedad de estilos para que cada cual encuentre la birra que se adapta a sus gustos. Sobra decir (pero lo diré igualmente) que cogí algunas botellas para no irme a casa con las manos vacías.

La verdad es que en mis años mozos habría pagado por disponer de un local como el Espai Gastronòmic. Recuerdo con cariño aquellos años en que me sabía de memoria todas las birras de Caprabo, Carrefour, Alcampo, Día, Superama/Mercadona, etc. Pero esto no quita que haber tenido la posibilidad de hacerme con grandes birras como las que ahora mismo se venden en una de las calles que más veces transité durante mis horas de ocio diurno y nocturno por mi ciudad natal habría sido fenomenal. De hecho, haría rápidamente el canje de mis memorias románticas por experiencias cerveceras pasadas mejores.


Según me comentó Ramon, en breve habrá mejoras en la tienda para dar un mejor enfoque al concepto de Celler de cerveza. En momentos difíciles como los actuales, entusiasma ver gente emprendedora que apuesta por dar a conocer el gran producto gastronómico que es la cerveza. Espero que los sabadellencs sepan apreciar la nueva pero creciente y calitativa oferta que tienen cervecísticamente, y que iniciativas como la de Moixeró se multipliquen por nuestra geografia.

lunes, 26 de marzo de 2012

Cookies de Chocolate con Sierra Nevada Porter...

Hacía tiempo que tenía que empezar esta nueva sección. No necesita de grandes explicaciones: se trata de maridajes entre comida y cerveza. Unas veces estará más currado, otras veces serán cosas más sencillas; la cuestión es demostrar que la cerveza casa con todo, y que siempre existen buenas excusas para tomar algunas, sea sólo o, mejor, en compañía.

Este día era el cumpleaños de una compañera de trabajo, que el día antes se puso manos a la obra para traernos unas gustosas cookies de chocolate para celebrarlo por la mañana en la oficina. El resultado fue espectacular, así que le pedí la receta que, a continuación, os detallo:


Ingredientes:

  • 250g. de Harina.
  • 2g. de Bicarbonato Sódico.
  • 3g. de Sal.
  • 170g. de Mantequilla (fundida).
  • 250g. de Azúcar Moreno.
  • 75g. de Azúcar Blanco.
  • 15ml. de Extracto de Vainilla (yo no lo utilicé).
  • 1 Huevo.
  • 1 Yema de Huevo (yo utilicé directamente dos huevos, sin perder consistencia).
  • 200g. de Chips de Chocolate, o Chocolate troceado (la receta indicaba más chocolate, pero con esta cantidad hay más que de sobras).


  1. Precalentar el horno a 165º. Lubricar papel de cocción con un poco mantequilla.
  2. Mezclar la harina con el bicarbonato y la sal en un bote a parte.
  3. En un bol mediano, mezclar y remover el azúcar moreno, el azúcar blanco y la mantequilla hasta que quede una pasta más o menos uniforme. A continuación, verter la vainilla y los huevos y remover hasta que quede cremoso. Progresivamente, verter la harina que tenemos apartada y remover con fuerza hasta que nos quede uniforme y bien denso. Con una cuchara de madera, remover mientras introducimos el chocolate troceado a la mezcla.
  4. Hacer bolitas con la mezcla, con una separación de unos 10 centímetros, en el papel de cocción.  Cocer entre 15 y 17 minutos, o hasta que los lados de las cookies estén bien tostaditos.
¡Et voilà! Justo este proceso dio como resultado unas deliciosas galletas con chocolate 70% de cacao (con leche también quedan buenísimas). Como salen unas cuantas, he tenido para consumo doméstico todo el fin de semana y hasta para postre en una cena con mis primos. Ayer por la tarde pensé que era hora de maridarlas de manera correcta, y aunque quizás mis candidatas iniciales no estaban en mi bodeguita, encontré una fantástica Sierra Nevada Porter.

Realmente no me la jugué: a día de hoy ya es mucha la gente que conoce la mágica conexión entre la cerveza negra y los postres dulces, especialmente los que llevan chocolate. De hecho, en la última Gacetilla, Igor Oyarbide nos ilustró con un buen artículo que contaba las bondades de estos dos productos, que causan placer por separado, pero también conjuntamente.

Yum, yum...
Cabe decir que el maridaje cumplió aún mejor de lo que podía anticipar. Las galletas, como podéis imaginaros, destacan por su dulzura, aunque el hecho de haber utilizado chocolate negro le daba un puntillo de amargor que casaba fantásticamente con una Porter dulce y moderadamente amarga, con un carácter mayoritariamente tostado, pero muy bien equilibrado con un lúpulo americano que le da toques florales, de pino (aunque muy suaves) y un puntillo afrutados. Destaca también un final muy tostado, con granos de café y chocolate, así como una incidencia notable de la levadura; casi hecho a medida para mis galletitas.

Cada trago de SN Porter te lava la boca y te la deja lista para otro bocado, sin que ninguno de los dos productos se tapen entre ellos, y consiguiendo unas sinergias muy positivas especialmente en el retrogusto, que combina el amargor del chocolate negro de las cookies con el agradable toque lupulado que le otorga el Willamette.

Os recomiendo que no dudéis en probar de hacer esta fácil y rápida receta y que le busquéis alguna cerveza más bien dulzona que pueda maridar tan bien como la Porter de una de mis más admiradas cerveceras estadounidenses. ¡Salut y que aproveche!

viernes, 23 de marzo de 2012

Ducks Castle - Castillo de los Patos...

Hace unos días supe de la existencia de una nueva empresa cervecera que, desde 2010, desarrolla su actividad en la provincia de Murcia: Ducks Castle (Castillo de los Patos). El curioso nombre de esta cervecera tiene connotaciones locales, pues el Castillo de los Patos es como se conoce popularmente al Castillo de la Concepción, en Cartagena.

Las noticias sobre esta nueva empresa (dadas por Jordi) vinieron acompañadas de unas botellas de muestra (también dadas por Jordi) para que los compañeros de la Gacetilla Cervecera pudiéramos probarlas. Actualmente, se están produciendo tres variedades: la Red Ale, la Pale Ale y la Doble Malta. Las dos primeras fueron las que probé, siendo la última una cerveza de temporada que sólo se elabora en marzo y abril.

La Pale Ale tiene un talante británico (aún llevando lúpulo americano), con un fondo de caramelo para equilibrar el lúpulo y un paladar suave; más de sesión que la mayoría de las cervezas de su estilo que aparecen por nuestro panorama. Su compañera Red es moderadamente lupulada, más dulce, con una malta más protagonista que aporta ligeros toques tostados en el retrogusto.

Para más información, no dudéis en visitar la página web de Ducks Castle, donde podréis ver la nueva imagen de sus cervezas y hacer pedidos si os interesan, ya que actualmente sólo se pueden encontrar en la provincia de Murcia.

Estoy contento de que en Cartagena empiecen a moverse también dentro del panorama cervecero. Espero que los birraires sureños tomen nota de iniciativas como ésta y se animen a aportar su frescura y alegría al creciente panorama nacional.

Agradecer mucho a Ducks Castle que nos hicieran llegar estas cervecitas. Salut!

miércoles, 21 de marzo de 2012

1ra Font Degusta...

Los cerveceros catalanes estamos de enhorabuena, ya que este año nace un nuevo evento con aroma a lúpulo y malta: la 1ra Font Degusta de Montornès del Vallès.

Con la idea de potenciar el sector restauración local y comarcal, varios establecimientos harán las delicias de los asistentes con una buena variedad de tapas y platos para degustar in situ. Habrá varias actividades, así como un sorteo de menús y un concurso de postres.

Asimismo, tendrá lugar la "Gran Mostra de Cervesa Artesana", en la que participarán algunos de nuestros cerveceros más incansables (Glops, Popaire, Ausesken, Reptilian, Moon, La Vella Caravana) y algunos que hasta ahora no he tenido ocasión de conocer, como La Força o Dimoni de Badalona (que hace un tiempo que quiero probar). Destaca, asimismo, la presencia del local cervecero de Granollers, Cerveses Sobre Tot, con quienes pude charlar un rato durante el Barcelona Beer Festival.

El momento álgido de la Font Degusta será la presentación de una nueva cerveza local, "Els Bartomeus". Sin duda, excusas no faltarán para pasarme un rato por mi Vallès natal a disfrutar de la Mostra, las novedades cerveceras y de alguna que otra tapilla.

lunes, 19 de marzo de 2012

Barcelona Beer Festival - Resumen (parte III) y Miscelánea...

Así como el día anterior, el domingo me levanté con muchas ganas de birra. Quedaban muchas referencias para tachar en mi lista; muchas más de las que podría tomar, de hecho. Era consciente que algunas cervezas que deseaba probar no estarían pinchadas o se habrían agotado durante el día anterior, pero quedaban muchas otras por descubrir y hasta alguna inesperada sorpresa.

(sacada de aquí)
Y es que hablando de sorpresas, al no poder contar con la cerveza que escogí para empezar por un error informativo de los paneles, pasé directamente a tomarme una cerveza de edición limitada para marzo y abril de 2012 de la británica Meantime: la Yakima Red. Se trata de una Red Ale suave que destaca especialmente por su carácter floral; parece una infusión de jazmín y otras florecillas en nariz, un toque de césped fresco y fruta, y con un fondo muy suave de caramelo. En boca entraba suave, flores, flores y más flores, con un regusto interesante algo torrefacto. Ligera, de cuerpo medio y suave, con un final algo seco, se presentaba como una gran cerveza de sesión. No podía esperarme tanto; me encantó.

Mi siguiente experiencia me habría gustado que hubiera sido previa a la primera, pero con la itinerancia de los barriles era complicado. Escogí una Golden Ale hecha en Italia por Brewfist, una gente que me dejó muy contento con la IPA que pude probar hace algunas semanas en la Cervecería Freiburg. Esta vez, la 24k empezó floja, aunque la culpa fue la temperatura excesivamente fría a la que me la tiraron. Después de masajear mi vaso con las manos durante mucho rato conseguí una temperatura adecuada, que me hizo disfrutar de esta golden brillante y clara, con una buena cabeza y un buen rastro en el vaso. Muy delicada, presentaba aroma y sabores suaves a césped, flores, cítricos un poco de grano y algún toque de melocotón; a la vez que un retrogusto curioso con algún toque tostado. Muy fácil de beber y agradable.
(sacada de aquí)

A continuación aposté por una Brown Ale danesa, producida por la Refsvindinge Bryggeri: Ale no. 16. En este caso, no sé si no estaba bien acondicionada o si, simplemente, no tuve la capacidad suficiente para apreciarla correctamente, pero ni fría como me la sirvieron ni más temperada como estuvo después consiguió conquistar mi paladar. De aroma suave, destacaba algo de caramelo y malta tostada, un punto de frutas y poca cosa más; sensaciones que se repitieron en boca, juntamente con un poco de frutos secos.

(sacada de aquí)
La siguiente elección fue un Barley Wine con un interesante toque "a la belga" y que me alegró la vida con sus 12% y su gran sabor: la Nieuw Ligt Grand Cru, de la holandesa De Hemel (traducido, "el cielo"). Con un surtido de frutas magnífico en nariz (pera, naranja, naranja confitada, fruta desecada, fruta roja), mucho alcohol (pero bien intgrado), caramelo, leavadura y especias (coriandro), en boca provocó una orgía de sensaciones que se tradujo en un estado de suma felicidad: la de estar tomando tal cerveza. Un regalo de De Hemel para los cerveceros. Me habría gustado probar su hermana pequeña (Nieuw Ligt, a secas) para compararlas.

(sacada de aquí)
En este momento, y después de descansar un rato, me encontré con que no había nada pinchado que realmente me apeteciera. Parece complicado, a priori, dada la gran variedad de cervezas que había, pero realmente me pasó. Dado que a estas alturas ya estaba encaminado a birras de mayor potencia, y teniendo en cuenta que mi tiempo en el BBF12 estaba a punto de concluir, acabé decidiendo tomar una Viven Imperial IPA belga. La verdad es que estaba riquísima, una doble IPA clásica (intensa, pino, pomelo, etc.), pero que no aportaba nada nuevo. No me gustaría desmerecerla, aún así; insisto que es realmente buena.

La Ardbeg, hermanita de una de
mis adquisiciones en Amsterdam.
Mi última elección fue una Imperial Russian Stout ahumada y envejecida en barricas Ardbeg (casi ná, ¿no?): la Emelisse White Label IRS Ardbeg holandesa. Hasta ahora, todo lo que he probado de esta gente me ha gustado muchísimo, y esta cerveza no fue una excepción. Muy fumada, con un carácter importante a barrica, tostada, algo afrutada y bastante floral. Con un muy buen cuerpo, fue una manera genial de dar por finalizada mi andadura por el festival.

Socialmente, este domingo fue el más intenso. Todo el mundo pareció escoger el domingo para ir, y pude estar todo el rato con Jordi Expósito y Andrés Masero, y charlar con Carlos Rodríguez (Agullons), la gente de Dougall's (muy majos, y que me dejaron tranquilo al decirme que estarían en otras ferias), Jaume de BeerCentre (Manresa) y hasta un ratito con Edgar Rodríguez y Toni Romero (El Racó d'en Cesc) en la preciosa sala donde dieron una nueva lección magistral de maridar comida con cerveza. Genial poder compartir una birra con tan grandes cerveceros.


Y bien, después de este repaso granhermanístico de mi experiencia en el Barcelona Beer Festival, os dejo con la anunciada sección de Miscelánea. Espero que no tuvierais grandes expectativas, porque es corta y seguramente poco interesante.

Para empezar esta mini-sub-sección, dos "oído hoy" o "perlitas" (estilo Blog 2d2dspuma) del BBF:

  • (señalando 15 tiradores) "Todas estas son una mierda. Tu hazme caso y gástate las 5 fichas en la Mikkeller; esto sí es cerveza". Suerte que tuve la oportunidad de escuchar tan sabio consejo.


  • (con la mano en la barbilla) "Las Lager son más industriales que las Ale, por eso no están tan ricas". Sobre industrialidad y artesanalidad ya hablé en su momento. En cuanto a las Lager, os remito a Pivní Filosof, que seguro que os cuenta mejor que yo lo malas que son para la salud.


Coñas fuera, la verdad es que ambas frases, oídas el viernes por la tarde y el sábado por la mañana respectivamente, dan terreno para reflexionar sobre cómo estamos difundiendo el mensaje cervecero todos los implicados (cerveceros, bares, tiendas, prensa, blogs, etc.). Quizás las siguientes cifras* nos den una pequeña idea de lo que estamos vendiendo como "buena cerveza":


* (Cifras a partir de las referencias que, a priori, había en el festival. Hubo algunos cambios sobre la marcha, pero como no lo conozco bien me quedo con la lista inicial. Destacaría también que no conozco el número de barriles de cada una; son sólo la variedad de cervezas presentes).


Se pueden sacar varias conclusiones, pero para mi destaca especialmente que 1 de cada 3 cervezas presentes era una Bitter/APA/IPA/DIPA. Creo que no descubro nada con este apunte, pero me parecía relevante.

Lo que me parece algo preocupante es que ¡había tantas Imperial Stouts como Lagers! 11 a 11. Puedo llegar a entender que haya más Ales que Lagers, pero no un 89% de alta fermentación y un 8% de baja. Las referencias presentes me emocionaron, esto que quede claro; pero para mi gusto faltaron estilos.

En clave belga, sólo destacar que de las 13 referencias que había, 12 eran Blondes y Tripels, con una sola de oscurita.


Y en cuanto a nacionalidades, creo que hubo una representatividad bastante buena. Nuevamente, 1 de cada 3 cervezas era nacional: para mi es más que suficiente, ya que en otras ferias el 95% lo serán y ya tendré ocasión de probarlas. Hubo quien decía que faltaban, pero personalmente creo que fue un porcentaje acertado.

Y ya como apunte final, una pregunta abierta: ¿alguien sabe por qué el vaso del BBF se pegaba notablemente más a la mano que los de los demás festivales y ferias? Aunque pegajoso, y como bien apuntó un buen compañero, "así tenemos un mejor agarre". Nada a objetar, pues :-).


Felicidades a todos aquellos que habéis hecho posible el Barcelona Beer Festival este año. Desde Blog Birraire seguiré aportando mi humilde grano de arena en aquello que me necesitéis en vistas a la siguiente edición. Salut!


Podéis consultar los otros posts de la serie en los siguientes links:

Barcelona Beer Festival - Crónica
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte I)
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte II)

viernes, 16 de marzo de 2012

Barcelona Beer Festival - Resumen (parte II)...


Después de asimilar la magnitud de lo que ocurría en Barcelona el viernes por la tarde, me levanté el sábado fresco y aún más sediento de cerveza que el día anterior. Mi idea era estar básicamente por la mañana y algo de mediodía, y en este punto parar para no dar rienda suelta a todo el vicio y perversión que llevo dentro (cabe señalar también que no quería perderme el Seis Naciones... pero habría podido volver y no lo hice).

En todo caso, llegué al Convent justo cuando abrían, y me dirigí a la barra en busca de mi primera mini-pinta: pensé que ya que estaba en el BBF, ¿qué mejor que probar la birra del festival? Pues con este simple razonamiento mi vaso se llenó de Hops & Hopes, una Pale Ale ligera con matices florales y herbales por todas partes, cítricos y albaricoques, una base malteada correcta para balancear y hasta un final semi-tostado que le daba mucha originalidad. Bastante amarga y un punto ácida, presentaba también un punto aguado, pero que no estropeaba para nada este inicio refrescante y sabroso que supuso esta cerveza especial.

Con muchas ganas por mi parte, me dirigí al tirador que indicaba una referencia que no había tenido ocasión de probar de la belga Slaapmutske, la Dry-Hopped Lager, que a las mentes rápidas no les sorprenderá si digo que se trata de una Lager con dry hopping. De aroma fino pero contundentemente lupulado, presentaba toques herbales y ligeramente afrutados, además de cereales. Entraba en boca floral y cítrica, con un final más herbal y maltoso. En la boca, un auténtico placer: siendo suave y limpia, y con un final moderadamente seco. En definitiva, que la disfruté un montón y, sin ser la mejor del día, si estuvo peleando por ello. Podría ser un buen exponente, una cerveza puente, para convencer a los lager-escépticos de su miopía cervecera.

Y dejando pequeñas reivindicaciones y baja fermentación aparcados de momento, mi siguiente birra fue de un nivelazo acojonante. La verdad es que ahora, al recordarla, me viene una extraña sensación, entre escalofrío y anticipación en boca. La Chatoe Oregasmic Ale de Rogue me pareció descomunal, una auténtica delicia. Muy turbia y con una nariz muy Rogue, destacaba por su gran cantidad de lúpulo, que le daba interesantes toques a pino, pomelo, cítricos y hasta un poco de fruta roja; complementados todos ellos por una buena base acaramelada y un curioso toque de curry (?). En boca, muy afrutada y floral de inicio, bastante dulce, de final amargo y contundente, ligeramente especiada y con algún pequeño toque a madera. El alcohol se dejaba notar muy elegantemente. Una Pale Ale que me enamoró completamente.

¡Y de APA a APA, y tiro porque me toca! La elegida para cumplir la difícil tarea de preceder a la orgásmica cerveza de Rogue fue una holandesa: la Xtreeme Rosebud de la Bierbrouwerij de Eem. A parte de los aromas y sabores típicos del estilo, en este caso la cerveza destacó por tener una base de malta más contundete de lo habitual, bastante incidencia de la levadura y un punto medicinal. También me pareció detectar un toque muy ligero a clorofila. Sin estar al nivelazo de la anterior, la Xtreem Rosebug se presentó como una birra más que notable del insaciable panorama neerlandés, que no se cansa de sorprendernos últimamente.

Punto y a parte de Pale Ales, antes de seguir escribiendo me voy a quitar el sombrero (de nuevo) ante el arte cervecero de Javier Aldéa, que volvió a lo grande con su Blendead. No querría quitar méritos tampoco a Sami Claret (HumalaBeer) y a la Microcerveseria de Sabadell, ya que era una birra en colaboración. Con 7,0% ABV, se trata de una cerveza difícil de clasificar, siendo a priori una Pale Ale con malta garrapiñada, viura y malvasia. Con una nariz fresca que hacía saltar las lágrimas de emoción, la Blendead presentaba una multitud de matices, con uva, fresa, cítricos, albaricoque, frutos secos, caramelo... Hasta cierto punto me recordó una Saison subida de fruta y sin un carácter demasiado alcohólico. Resinosa, de cuerpo medio y final bastante seco, fue absolutamente sensacional. En clara lucha para ser la mejor del festival.

The Artist.
Con cinco birras en mi expediente, y un nivelazo que da vértigo en todas ellas, descansé un poco debajo de la arcada del convent para evitar el insoportable sol que caía y, a su vez, relajarme mientras comía palitos de pan y bebía agua para hidratarme. Con la boca bien limpita y mi merecido reposo, fui a por mi penúltima cerveza del día, volviendo a la baja fermentación. En esta ocasión me pedí una Braustelle Ehrenfelder Alt, en principio una Altbier; y digo en principio porque me sorprendió que fuera tan turbia. Una vez olida y probada, sí me pareció mucho más Alt, de aquellas que no dejan que su lúpulo quede tapado por la malta, con algún rastro de esteres frutales aún habiendo sido "lagerizada". Los matices más maltosos eran un regalo para los sentidos: equilibrados, limpios, con la intensidad justa, aportando bastante dulzura y cierto carácter de fruto seco. A pesar de ser especial dentro de su familia, me dejó con ganas de tomar cada semana alguna.


Y para poner la guinda en el pastel cervecero del día, tenía clara cual sería mi elección. Aún no había tomado ninguna británica (tampoco abundaban), y había un barrilete al extremo izquierdo de la barra con una referencia semi-improvisada ("A-0") que contenía la que me imagino para muchos podría tratarse, si no de la mejor, de una de las 5 mejores cervezas del festival: la Marble Barley Wine. Muy sorprendente de primeras, con toques propios de IPA americana, al reposar un poco perdía la agresividad inicial del lúpulo para dejar paso a una base suave pero alcohólica, frutal, con caramelo y toques más torrefactos, con un punto de té al final. Dulce y amarga, oleosa y con mucho cuerpo, fue realmente una manera de terminar a lo grande. Elegir entre ésta, la Oregasmic Ale o la Blendead sería francamente difícil. No todos los días puedes beberte tanta y tanta birra que roza el 10.

Cerrando el apartado estrictamente cervecero, en cuanto a socialización, pude acercarme a saludar a Mikel Rius, a quien felicité por el antes (la web, la difusión y el carácter integrador del festival ) y el durante del BBF (que vendría a ser lo que os estoy contando en cada post). Asimismo, estuve con varios conocidos de mis tierras, y me crucé como mil veces con Isaac Beltrán de Reptilian. El día anterior, algo que no apunté en la parte I de esta serie de posts, pude charlar un ratillo con Raül Benages de Bevirra y con la gente de Cerberus, así como conocer a un Caçadors de Cerveses - Beer Hunters.

Aunque mis relaciones seguramente os importan un rábano, y no os daré la culpa por ello, me gusta mencionar estos detalles para destacar la proximidad y facilidad de relaciones con la que el BBF nos obsequió a los locos de la birra: entusiastas, productores y comerciantes, todos en un mismo sitio con horas ociosas por delante. En mi contra diré que no supe aprovecharlo tan bien como me habría gustado por haberme marcado unos horarios bastante estrictos, pero aunque parezca mentira hay otras cosas en la vida a parte de cerveza (todas ellas, sin embargo, se pueden realizar con un vaso espumoso cerca... si no es así es que no merecen la pena :-).

Esta foto la hicimos todos... ¿verdad?

Pues nada, voy a cortar aquí otra vez. Con la siguiente entrega ya me olvido del BBF hasta el año que viene; por ello, incorporaré un pequeño apartado miscelánico al final que espero que os divierta. Salut i birra!




Update:

Podéis consultar los otros posts de la serie en los siguientes links:

Barcelona Beer Festival - Crónica
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte I)
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte III) y Miscelánea

miércoles, 14 de marzo de 2012

Barcelona Beer Festival - Resumen (parte I)...


¡La primera!
11h del jueves 8 de marzo. Extrañamente, empiezo a sentir cierto nerviosismo ante la inminente llegada del BBF. Cabe destacar que una hora antes de una final de Champions no estoy nervioso, aunque realmente fue algo muy puntual, pero que refleja la importancia que le daba mi cabeza al evento.

11h del viernes 9 de marzo. Sin nervios desde hacía 23 horas y 50 minutos, pero con resignación, veo que no podré llegar temprano al BBF y que puede que sólo tenga 2 horitas para disfrutar el primer día.

16h (maomeno) del viernes 9 de marzo. Llego al festival, sabiendo ya que, por tener otros compromisos, mi estancia se reduciría a dos horas y poco, y además con la presión de no poder beber hasta el final por tener que conducir.

Sin embargo, nada pudo amargarme aquella tarde que empezaba con la única misión de degustar buena cerveza, en un escenario de gran belleza como es el Centre Cívic Convent de Sant Agustí.

Después de hacer cuatro fotos y observar el entorno para adaptarme rápidamente a las instalaciones, me dispuse a comprar mis primeros packs (un 1 y un 3 = 1 vaso, 1 guía y 18 fichas) para ir rápidamente a la barra con una de las elecciones que tenía francamente claras desde un inicio (aunque quizás no para empezar): la Guineu Especial BBF. No tenía más información que su graduación alcohólica, que a priori era moderada (5,4º, pero estaba mal), así que pensé que sería bueno empezar con ésta, con la presión adicional de que no fuera caso de que se acabara y no pudiese probarla.

Cuando me la tiraban vi que empezaría fuerte, dado el color ambarino subido que estaba tiñiendo el cristal del vaso, así como la espuma tostadita que se iba formando. Además, siendo una birra de Guzmán, me esperaba la lupulización marca de la casa (y así fue). Una grandísima cerveza, de sabor excelso y potente, con caramelo y toffee, pero también toques afrutados propios del lúpulo, y algún delicioso toque final tostado. La nariz perdía algo de intensidad cuando estaba reposada, pero fue un gustazo empezar tan y tan bien. Deliciosa.

Después de comer mis palitos de pan y beber un poco de agua (procedimiento que repetí entre cada una de mis cervezas), me decanté por una cerveza algo más clarita que hace tiempo que quería probar: la Raval Hipster Ale de Evil Twin y Naparbier. Si bien la cerveza estaba rica, será por las expectativas generadas online o por no tener el día, pero no fue todo lo que esperaba. De aroma muy fresco y apetitoso, esta Pale Ale perdía algo de fuelle en boca, desequilibrándose, presentándose demasiado ligera para mi gusto. Tengo ganas de probarla de nuevo, seguramente en botella, para poder valorarla otra vez. Cierto es que la temperatura de servido era excesivamente fría, pero otras muchas las dejé reposar y calenté con mis manos, desarrollandose a partir de aquí satisfactoriamente.

(La temperatura de la cerveza es algo que, aunque no lo destaqué en el primer post, debo señalar que no fue, para mi gusto, adecuada durante el festival).

No me podía esperar. Había mucha oscura suelta y mucho sufrimiento por mi parte ante la posibilidad de ver que se agotara alguna referencia, y salté directo a una Stout. Para empezar, una belga que me entusiasmó bastante, la Stouterik de la Brasserie de la Senne. Se trata de una especie de Dry Stout a la belga, con un carácter muy propio gracias a los toques de levadura, y especialmente afrutada. Buen paladar, ligera y bebible. Una gran elección.

Proseguí con mi primera Lager: la Duits & Lauret Houtgerijpte Rook Dubbelbock, la primera Doppelbock que pruebo con malta ahumada. Aún siendo muy intensa, era mucho más facil de beber que de pronunciar. A parte del caramelo y el ahumado, destacaban notas a fruta (plátano, higos secos), madera, un toque de tabaco y un final algo herbal y especiado en boca. Una cerveza para disfrutar.

Cerca de las 18h yo estaba como Cenicienta en el baile: seguía concentrado con lo mío, sin consciencia de que mi hora límite se acercaba. Cuando me di cuenta de la hora que era, tuve que apretar, y fui a por otra de las cervezas que tenía en mente desde el principio, al no conocer ninguna referencia de la marca. Fue así como ataqué la Freigeist Caulfield Mocha Flush, una Imperial Stout riquísima y especialmente afrutada, con una textura tan y tan densa que parecía más propia de crudo que de una cerveza. A parte de los otros toques habituales de una birra de estas características, destacaba la madera, fruto de un envejecimiento en barrica de roble.
Algunas hermanas de la Mocha
Porter (disponibles aquí de la
mano Zombier).


Finalmente, y ya consciente de que era la última y que debía dejar de beber, tomé una-de-aquellas-birras-que-sabes-que-no-te-va-a-fallar-porque-la-hace-quien-la-hace: la Hemel & Aarde Bruichladdich Barrel de De Molen. Otra Imperial Stout, y ésta muy torrefacta y alcohólica (aunque con la misma graduación que la Freigeist, 10% ABV). Está envejecida en barricas de whisky Bruichladdich single malt y, por si faltara poco, encima es ahumada. Una joya de la complejidad, un regalo para los sentidos; rozando la perfección (y, sin duda, la mejor de la tarde).

(sacada de aquí)
Socialmente, la tarde no dió para mucho, pero sí que tuve una gran alegría al poder estrechar la mano de un grandísimo cervecero con quien hasta ahora no había podido coincidir más que, repetidas veces, a través de la pantalla del ordenador: Gabriel Bocanegra, de Zombier. Fue un auténtico placer, así como saludar también a Ivan Torras de 5 Titius, Olot, que iba con él.

Al cabo de un rato me junté con Andrés y Jordi, y tuvimos oportunidad de charlar con alguno de los cerveceros (que recuerde ahora mismo, con Steve Huxley) que se congregaban ya desde el primer día en el evento que ha abierto la temporada de ferias y festivales cerveceros en Catalunya.

Al llegar... para que os hagáis una idea de como estaba
ya a las 16h...
Y para no alargarme más, en mi siguiente post de resumen del Barcelona Beer Festival 2012 contaré mi experiencia cervecera y no cervecera del segundo día de festival. Salut!



Podéis consultar los otros posts de la serie en los siguientes links:

Barcelona Beer Festival - Crónica
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte II)
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte III)

lunes, 12 de marzo de 2012

Barcelona Beer Festival - Crónica...

La versión de mis impresiones para vagos está al final, por puntos. La versión Big Brother de mi experiencia (qué hice, qué bebí, etc.), a quien le interese, será el post del miércoles.

Tres días y diecinueve birras después, me dispongo a escribir mis conclusiones sobre el festival cervecero que ha inaugurado la temporada este año 2012. Ahora mismo, si alguien nos preguntara, los afortunados que hemos podido atender a tan esperado evento tendríamos serias dudas de si existe persona residente en Barcelona que no se haya enterado de que había un Centre Cívic con 36 tiradores de cerveza y un montón de gente de todas las edades y nacionalidades, todas ellas disfrutando de un producto gastronómico de primera y de un ambiente y un emplazamiento de lujo. En este sentido, el BBF12 ha sido un auténtico exitazo.

Mi primer contacto (directo) con el festival fue el viernes, sobre las 16h. Al llegar me di cuenta de que mis sospechas de que "se nos quedaría pequeño" el Convent de Sant Agustí se concretaban en hechos: siendo día laborable y justo después de comer, ya había mucha gente. Efectivamente, al cabo de un rato el Centre Cívic estaba a reventar, de gom a gom, aunque no llegué a ver el momento de máximo esplendor por temas horarios míos. Destacar y felicitar a la organización por la cintura que demostraron ante tanta expectación, limitando el acceso a las instalaciones (no estaba previsto); ya no sólo por comodidad, sino especialmente por seguridad, fue un acierto la mecánica del "salen 10, entran 10" (aunque jodiera a más de uno).

En cuanto al funcionamiento, el BBF12 se construyó con los festivales británicos en mente, o sea, gran variedad de referencias en barril, en una barra única. Para acceder a la cerveza, además, se tenía que adquirir el vaso del festival (del que hablaré más adelante) y las monedas amarillas oficiales; todo ello se podía comprar por packs: uno de vaso + 3 monedas (5€), uno de 7 monedas (5€) o uno de 15 monedas (10€). Así que para los que compramos packs de 10€, cada moneda tenía un valor de 67 céntimos de euro. Las cervezas valían entre 2 y 5 fichas, habiendo auténticas gangas entre ellas (que comentaré en el siguiente post).

Para consultar las cervezas presentes, había dos grandes paneles con la lista de toda la birra, cumpliendo con su función de informar a los asistentes de las referencias que estaban pinchadas en cada uno de los treinta y seis tiradores. Desgraciadamente, la ubicación de los paneles no era óptima para su consulta por parte de más de 10-15 personas a la vez, y se formaban colas hasta para esto. Cabe sumarle, además, que una vez habías decidido qué tomar, te quedaba atravesar el muro de gente que se tomaba la birra junto a la barra, y los indecisos que se miraban los grifos y no los paneles informativos.



Respecto a dichos paneles, si bien no eran jeroglíficos, sí que me dio la sensación de que inducían un poco a confusión. No se si yo tenía pinta de enterarme del tinglado o que, pero varia gente se me acercó y me preguntó sobre los numeritos y las letritas. Sí que entiendo que la poca homogeneidad en destacar que un producto se había agotado (algunas veces con sus letritas de "esgotat", otras una cruz roja) podía ser lioso, pero para mí fueron suficientemente claros; sin embargo, varias veces los encontré mal informados (hasta cuando no había casi nadie). Hay terreno para mejorar aquí.

De las cervezas presentes, destacaría el buen nivel. Creo que se ha hecho un buen esfuerzo para traer cerveza suficientemente rara y apetitosa para atraer a los cerveceros más hardcore, una buena base de cervezas más habituales para recién iniciados, y locales para guiris que querían probar lo autóctono. En relación bastante directa a la cerveza, me gustaría resaltar positivamente el vaso del festival; desde la organización se recomendaba disfrutar del producto y no pillar la gran cogorza, y la capacidad del vaso (que, si no me equivoco, era algo menor a media pinta) era perfecta para hacer una degustación correcta de cada birra que pidieras.

Entrando en la variedad, en una frase, os diría así en genérico que me sobraban Barley Wines. Y con eso no quiero decir que no me guste este estilo, ni mucho menos, sino que había mucha birra "de copa": oscura, cargada, dulce; y quizás pocas de ligeritas (al menos los ratos que estuve yo). Yo porque iba a lo que iba, pero sinceramente Imperial Stouts maduradas en roble y Barley Wines a las 11 de la mañana me parece algo más que un desayuno de campeones (así empezó Prosinecki). A parte, el tiempazo que ha hecho invitaba más a cervezas ligeras. Como apunte adicional, y siguiendo con mi cruzada habitual, dentro de las posibilidades (que las desconozco), me faltaron británicas y alemanas (aunque aprecié mucho ver, y probar, ciertas rarezas en este sentido).



Y finalmente la Guía. Una gozada disponer de un librito a todo color lleno de información sobre las cervezas presentes, y una buena manera para poder planificarse. El formato mejora mucho aquella primera guía que vimos en el Fes-t'hi 2011, pero al fin y al cabo lo que importa es la información, y ambas cumplían con dicha función. Si me pongo estricto, destacaría que faltaba homogeneidad (cambios de idioma inesperados), que algunas descripciones eran genéricas y escuetas, y algunas faltas ortográficas (lo siento, pero me torturan). Pequeñas cosas a mejorar que no empañan el buen trabajo de la ACCA (Associació per la Cultura de la Cervesa Artesana) con la Guía.

No obstante, si que me gustaría destacar negativamente un comentario en la página de Introducción a la Cerveza, en la que se decía, literalmente, lo siguiente: "De una Ale se puede esperar que tenga una potencia aromática superior a las Lager". Casi sin empezar a pensar, me quedo sin dedos en la mano para contar Lagers de una potencia aromática muy superior a muchas Ales. Menor rango de posibles aromas (dado el límite de las Lager con los toques afrutados) habría sido más preciso.

Mi balance del festival es muy positivo, pero con margen para hacerlo mejor dentro de un año. No me gustaría que mis comentarios se leyeran en clave destructiva, sino todo lo contrario: para ayudar a construir año a año un festival mejor, que en el futuro pueda llegar a ser una referencia en Europa (se entiende que no a corto plazo, sería demasiado ambicioso). Barcelona tiene mucho caché; nuestros festivales también pueden tenerlo.

Mis más sinceras felicitaciones a la organización, que ha hecho un gran trabajo antes y durante el BBF. Cabe destacar que este festival ha tenido mucha más dificultad que las ferias que hemos visto hasta ahora, dada la magnitud del evento y el sistema de la barra única, y esto debe valorarse. El éxito absoluto del festival es fruto de una gran labor por parte de todos los componentes de la ACCA; os lo habéis currado un montón.

Aquí os dejo con la versión para vagos de mis impresiones:


Me gustó:
  • Que Barcelona tenga ya un festival cervecero de nivel.
  • La respuesta de la gente, superando expectativas optimistas.
  • Limitar el acceso ante la avalancha de gente. Por seguridad, especialmente, un gran acierto.
  • Gran número de referencias de cerveza, con muchas rarezas.
  • El sistema de monedas del festival; cómodo y claro, evitó el caos absoluto en la barra.
  • El material suministrado: Guía y vaso.
  • Festival a la británica: posibilidad de hablar con los productores relajadamente, sin que estén currando. Distinto e igualmente interesante.
  • Los servicios para caballeros, rápidos e higiénicos.
  • Actividades varias y comida. No puedo opinar sobre ello porque no he asistido a ningún acto, ni he comido en el recinto por circunstancias variopintas, pero valoro positivamente que estén.

Se puede mejorar:
  • Emplazamiento de dimensiones demasiado reducidas (este punto a nadie se le escapa, me imagino).  El Convent se ha demostrado que no puede sastisfacer la demanda actual de este tipo de actividades en la ciudad de Barcelona.
  • Algunos aspectos de la Guía (leer la última parte de la versión para no vagos).
  • Más variedad de estilos cerveceros, especialmente de ligeras.
  • Paneles más accesibles y actualizados: a altura, y quizás con un sistema más ágil para informar de las referencias pinchadas.
  • Personalmente, para futuras ediciones, montaría algún sistema de colas para organizar la reposición de cerveza en el vaso y que se desalojara la zona de la barra después del servido.

A modo de apunte final, me gustaría dar las gracias también a alguien que de forma indirecta, y sin restar méritos a nadie, es para mí el gran responsable de lo que ha pasado estos tres días en Barcelona: Steve Huxley. Sin su Barcelona Beer Company, sus charlas sobre producción de cerveza y su implicación con el movimiento cervecero local, ni este ni otros festivales habrían sido tal como son (o, más bien, creo que no habrían sido, directamente). Por ello le dedico una foto que él mismo me puso a huevo, y que me parece que ilustra muy bien, de manera abstracta, la importancia de este gran cervecero para los birraires de aquí. (Y además se ve lo bonito que era el escenario de este BBF, sea dicho de paso).



Post-Data para la reflexión: ¿eran todas las cervezas del festival artesanas? (en relación a este post).






Update:

Podéis consultar los otros posts de la serie en los siguientes links:

Barcelona Beer Festival - Resumen (parte I)
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte II)
Barcelona Beer Festival - Resumen (parte III) y Miscelánea

miércoles, 7 de marzo de 2012

Maridaje Especial - Iggy Pop vs Hoppin' to Heaven

Hoy toca estrenar una de las secciones que tenía pensadas para este nuevo año (no tan nuevo en marzo, pero vamos) y que más ilusión me hace: la de Maridajes Especiales. No soy de los románticos que piensa que los cerveceros son sólo artistas y sus cervezas obras de arte; todos tenemos que vivir de algo, y la vertiente mercantil está allí (faltaría más). Pero esto es cierto para la mayoría de las expresiones artísticas más refinadas, sea pintura, literatura o Messi.

En fin, sin filosofar más, la idea es maridar la cerveza con arte (en sentido amplio), algo que hago constantemente cuando degusto una birra, pero a lo que hasta ahora quizás no se le ha dado una gran importancia fuera del terreno del márqueting. ¿Alguien podría negarme, a caso, de que la música y la cerveza no enganchan de maravilla? ¿Algo mejor que un concierto cerveza en mano? ¿Y, por qué no, tranquilo en el sillón escuchando música clásica?

Vaya por delante que, así como con la cerveza, sólo soy un aficionado a la música. Y, a diferencia de la cerveza, no suelo leer más que el booklet de los CDs que compro (sí, compro CDs, soy un dinosaurio). Así que mis opiniones y sensaciones son las que son, sin más formación que mi consumo e interés por cada materia.

Después de esta brevísima introducción (en mi línea) os dejo con el primer maridaje especial. Si a alguien le parece que se me va la pinza puede dejar de leer caso de estimarlo conveniente; sin compromiso.


Me encuentro ahora mismo con una Hoppin' Frog IPA en mis manos, una Pale Ale americana clásica, de calidad, con 68 IBUs y 6,8% ABV para disfrutar de una intensidad alta con moderación. ¿Qué hago con ella? Esto parece claro, lo que voy a tener que evaluar es si me la bebo a palo seco o la puedo acompañar con buena música. En este sentido, tengo una alta tendencia a asociar las cervezas notoriamente lupuladas a
grupos de tendencas y estéticas transgresoras; unas quieren hacerte sufrir con su amargor, y los otros con sus guitarras extremas y pintas de malotes. Otra tendencia, aunque muchas veces me gusta evitarla, es la de asociar nacionalidades; y es por eso que voy repasando mi catálogo musical para encontrar un álbum de grupo americano que me despierte sensaciones parecidas a las de cuando me bebo una AIPA.

En este caso, mi mente busca un maridaje por semejanza y no por contraste, y de golpe veo la imagen de un hombre con el torso brillante, lleno de marcas provocadas por autolesiones, un rostro maltratado por la mala vida. Efectivamente, he visto la portada de "A Million In Prizes", una de mis antologías musicales favoritas, con el incomparable Iggy Pop y The Stooges.

Iggy Pop lleva una muy dilatada carrera encima de los escenarios de medio mundo, algo que seguramente le sorprende a él mismo y a todos los médicos que le han tratado. Se le considera uno de los inventores del Punk Rock, un Rock más extremo e inconformista que el que se llevaba produciendo hasta el momento. Aquí tendríamos un primer punto de encuentro con nuestra IPA, que se relacionaría de forma análoga con las Bitter/Pale Ales.

Empiezo con el mítico "Lust for Life", una canción fresca a la vez que contundente; una canción que llama a disfrutar de la vida con deseo (y vicio). Un buen inicio, igual que los toques de pomelo y mango que de buenas a primeras nos deja la rana saltarina. Estos mismos toques frutales de la Hoppin' to Heaven, más ligeros y fáciles, acompañan los primeros acordes de "The Passenger", una de las canciones más reconocidas de Pop y mi favorita por varios motivos, especialmente la contemplatividad que desprende y que tan a menudo asocio al consumo de cerveza.

Vamos avanzando en el álbum, así como con la botella de 75cl. Mientras escucho "Search and Destroy", los 68 IBUs luchan por imponerse a la personalidad de este longevo rockero; en este caso, si bien el amargor se mantiene a la par con la conflictividad propia del frontman de los Stooges, el global de la cerveza se queda corta ante el carácter de uno de los músicos más polémicos de la historia en el escenario (Marylin Manson es un simple aprendiz).

En un estadio más avanzado, y con los lúpulos algo más apagados, sale la base maltosa, que esperaba impaciente su turno. Caramelo y naranja confitada, junto con un punto de alcohol y una mayor ligereza de cabeza por mi parte, maridan a la perfección con una canción como "Nightclubbing", increiblemente oscura y peligrosa, rememorando aquellos momentos más locos de fiestas pasadas.

Finalizando ya mi cerveza, nada mejor que acabar con un directo fantástico y lleno de energía como el de "TV Eye", canción con un mensaje contra la estupidez y la conformidad (fácilmente asociable a la cerveza, ¿no créeis?).

La sensación en boca es muy prolongada, así que me dará para escuchar otros clásicos como 1969 o China Girl para irme a dormir satisfecho con este rato que he pasado tan a gusto con Iggy, la ranita de Hoppin' Frog y conmigo mismo.

Espero que lo hayáis pasado bien con mis reflexiones durante este buen maridaje entre música y cerveza. Yo, por mi parte, lo he pasado genial :-). Salut!

lunes, 5 de marzo de 2012

Gustos y disgustos...


Tarjeta con sellos de Cervezorama. Cuando está
completa, botella de 33 gratis.
Últimamente, he estado hablando con varios compañeros del mundillo sobre lo que nos ofrecen nuestras tiendas. Ya hace tiempo que me voy fijando en que las personas que están detrás de un establecimiento que vende cerveza se preocupan mucho de tener los precios ajustados y de que no se les perciba como caros. No obstante, con los compañeros que consumimos cerveza con una regularidad destacable nunca hemos hablado excesivamente de precios, sino más bien de prestaciones.

Espero no generar una inflación de precios de cerveza opinando en este sentido, y de hecho soy de los que aprecia mucho el esfuerzo que hacen muchos establecimientos para ajustar precios, pero la verdad es que creo que para mucha gente, entre los que por supuesto me incluyo, no nos viene de algunos céntimos cuando nos sentimos bien en un local que, además, nos ofrece algunos "extras" a parte de las referencias de cerveza que tenga.

Es por ello que quería hacer este post, de carácter abierto a la participación de todos, para hacer un poco de lista de aquellas cosas que nos gustan de nuestros locales y aquellas que echamos en falta. Personalmente, creo mucho en la función de los blogs de cerveza para divulgar y para juntar distintos jugadores de un mismo partido, y es por ello que pensé que un post de este estilo podría servir a aquella gente emprendedora que tiene un bar/pub o tienda cervecera y que está abierta a mejorar para conocer mejor aquello que nos parece más importante. A veces las empresas pagan millonadas para hacer estudios de qué buscan sus clientes para alinearse a sus preferencias; esta humilde aportación no sería equiparable a estos estudios, pero sí que podría servir de guía a aquellos que busquen fórmulas de mejora.

Y sino, al menos pasaremos un rato discutiendo sobre temas cerveceros, que también mola, ¿no? Sin más dilación, dividiendo entre bares/pubs y tiendas, os presento mi carta de los reyes.


Bares/Pubs


  • Cerveza cuidada; véase, a su temperatura aproximada de consumo óptimo y con un almacenado correcto (especialmente temas de verticalidad del envase, que es lo que más puedo notar).
  • Cristalería adecuada; no hace falta que sea la oficial, sólo que sea correcta para la cerveza que vas a tomar.
  • Limpieza; con el local puedo ser algo más tolerante, pero mi copa que esté limpia, por favor. El vaso guarro ya se me ha cargado alguna que otra espuma que prometía ser memorable. 
  • Variedad; y ya puestos, algunas referencias fijas, tanto en botella como en barril, y también otras tantas de rotatorias. Me gustan las novedades, pero también saber que si voy a tal sitio, tal cosa la voy a encontrar.
  • Comida; dentro de las posibilidades de cada uno, algo para comer y que acompañe dignamente nuestra cervecita es fantástico.
  • Buen ambiente; es muy genérico y subjetivo, pero música no excesivamente intrusiva, algunos conciertos o actividades, etc. fomentan el buen feeling con un local.
  • Cartas de cerveza; ¡y actualizadas! No hay nada peor que pedir cervezas y que te digan que no las tienen hasta el punto de llegar a preguntar: "¿qué es lo que tienes de todas éstas?".
  • Y no menos importante: la tirada; tírame bien la cerveza de barril (y mírate el vaso mientras lo hagas, por favor). Para nota, si quiero botella, pídeme si quiero tirármela yo, y si no me lo pides al menos no me la estropees tirándola como si fuera un simple refresco.


Y como post-data, aunque ya deberíamos haber superado esta fase en aquellos locales que se consideran cerveceros, las tuberías de los barriles bien limpias (link interesante). La que, en general, veo superada entre los locales a los que tengo opciones de llegar a entrar, y que no se echa nada de menos, es la de las copas heladas al estilo guiri-fiesta-doscervezasporfavor (otro link, aunque ya no sé si tan interesante...).


Tiendas


  • Variedad; hasta aquí fácil y obvio, ¿no? Si vamos un paso más allá, a parte de internacionales, siempre me gusta que haya una buena representación de las de aquí. Y ya muy mío, ¡británicas please! No es lo mismo que estar allí tomándolas de Cask, pero las de botella también merecen la pena.
  • Cristalería; posibilidad de adquirirla, sea genérica o de marca. Parece normal que cuando vendes un producto gastronómico como la cerveza dispongas también de material para que se pueda tomar de manera correcta.
  • Promociones/fidelización; ventajas para buenos clientes, descuentos variados, posibilidad de adquirir rarezas (estilo club de cervezas, por ejemplo) y un largo etcétera. El buen rollo fideliza pero, así como cualquier promoción o descuento, no es indispensable para que yo compre en un sitio. Yo soy de pueblo, y me gusta el trato personalizado, pero no por ello dejo de entrar en las tiendas que no me conocen si éstas ofrecen cosas interesantes.
  • Degustación; ya sé que depende de muchos factores y que hay temas de licencia de por medio, pero poderse tomar una cerveza mientras compras tiene lo suyo.
  • Actividades; organización de eventos variados para la promoción de la cerveza (degustación, presentaciones... vamos, todo lo que por lo general ya se está haciendo más o menos en todos los sitios).
  • Catálogos online; saber qué puedes adquirir de antemano es francamente útil. Es indispensable que esté actualizado, igual que con las cartas de los bares.
El premio que me llevé...
¿Buen trato, no?

Como no estoy puesto (aún) en temas de homebrewing, personalmente no me importa nada si se ofrece material de este tipo en las tiendas. Aún así, si llega un día en el que esté puesto en ello, voy a recurrir a internet muy a menudo, así que hasta cierto punto lo puedo ver más prescindible, que no quiere decir que me moleste o lo vea mal.

Y nada, después de este catálogo de buenas prácticas según mis preferencias, ¿a vosotros qué os gusta encontrar en bares/pubs y tiendas? ¿Me he dejado algo importante? ¿Son mis gustos un tanto banales? ¿No sirve de nada este post?

¡Salut a todos!

jueves, 1 de marzo de 2012

Gacetilla Cervecera Número 10

Aquí tenéis el décimo ejemplar de la Gacetilla Cervecera. Como novedad, y como ya anuncié en el post anterior, mi aportación a partir de ahora irá más allá de los artículos que prepare, llevando a cabo junto con Jordi Expósito la edición de cada número.

Para estos siguientes meses de marzo y abril, abrimos la Gacetilla hablando de ferias/festivales cerveceros. El Barcelona Beer Festival está al caer, y la temporada 2012 se prevé muy interesante, así que la temática nos pareció adecuada. Además, podréis encontrar todos los últimos detalles y la lista definitiva de cervezas del BBF.

Contamos, por supuesto, con la aportación de nuestros habituales colaboradores: María Revilla nos ilustra sobre las cervezas lámbicas, reflexionando de manera interesante sobre el fenómeno de estas birras fuera de Bélgica; Steve Huxley se estrena como colaborador, contándonos su experiencia en el prestigioso Liverpool Beer Festival. Eduard Casas nos aporta en este caso su experiencia como comprador de cerveza en la ciudad de Barcelona (cosas de coleccionistas), y también contamos con la entrevista que pudimos hacerle a Jordi Poblador de Birra08. Igor Oyarbide nos habla del chocolate y la cerveza, y Pep Nogué nos obsequia con otra de sus deliciosas recetas. Finalmente, Héctor Arráiz termina su mini-serie dedicada a la cata de cerveza, y Sami Claret nos presenta el Humala Beer Club.

Una Gacetilla con un poco de todo. Como novedad principal del número 10, el ilustrador y entusiasta cervecero Pedro Gómez nos obsequia con una tira cómica de motivo cervecero, que será un nuevo apartado fijo en la publicación.

Y nada más, ¡que la disfrutéis!




Para números anteriores o más información, podéis consultar la web de la Gacetilla Cervecera: http://www.gacetillacervecera.es.