Sant Jordi por Barcelona...

Libros en Les Rambles.
No hay nada más auténtico que celebrar el 23 de abril en la ciudad de Barcelona. No soy precisamente un amante de las poblaciones en las que no puedo contar instantáneamente cuantas personas me rodean; también prefiero el jazz antes que los cláxones de los automóviles. Pero Barcelona por Sant Jordi es especial, y este año tuve la suerte de poder rescatar uno de mis más preciados rituales, que es el de pasear sólo y sin rumbo fijo, sin otra tarea que observar mi entorno en el día de la rosa i el llibre y sentir todo el agradable ambiente que se respira.

Y rosas también :-).
Por la mañana paseé por Les Rambles, dejándome caer por Passeig de Gràcia al mediodía. Es cierto que en muchos momentos estaba deseoso de tomar una buena birra, pero los mejores sitios (o los que al menos conozco y que me reportan cierto estado de agradabilidad) estaban lejos o cerrados. Así que me limité a pasear; y sí, como cada Sant Jordi también acabé comprándome un librillo para entretenerme a ratos, sentado o de pié, leyendo fragmentos de un clásico de la literatura catalana como es el Mecanoscrit del segon origen de Manuel de Pedrolo.

En fin, a lo que iba, que os estoy contando mi vida como de costumbre. El hecho es que, subiendo por el más famoso paseo comercial de Barcelona, a la altura del Boulevard Rosa, me encontré con una parada que me obsequió con la primera pincelada cervecera del día:

Entre libros de gastronomía, tal como debe ser.

No voy a simular sorpresa, o que no lo sabía de antemano, no os preocupéis. Era consciente del punto donde podría encontrar los libros de Andrés y Jordi (así como un gran libro de las cervezas), pero la verdad es que me hizo ilusión ver que la "normalización cervecística" empieza a dar sus pequeños pasos en el terreno de la literatura, con ejemplares de buenos libros cerveceros en un emplazamiento de lujo, cerca de tiendas de la talla de Loewe (si es que al final, por tiraos que parezcamos los cerveceros, somos todos unos vanidosos).

En fin, que luego me fui contento (ya ves, con poca cosa me alegro) a comer y a leer un rato. Saliendo, pude pasear un rato más por la Rambla de Catalunya y hablar con algún librero de las palabras sobre novedades, gustos literarios y demás. Mi mente, sin embargo, estaba pendiente del reloj por primera vez en todo el día: antes de salir de casa había consultado Facebook para saber horarios de un templo cervecero que quedaba estratégicamente cerca de donde me encontraba, y sabía que faltaba poco para que abrieran puertas...

Así que sin demora, pero tranquilamente, me dirigí al George and Dragon, una nueva cervecería barcelonesa que se encuentra en Carrer Diputació, casi casi tocando el Passeig de Gràcia; un lujo disponer de un local con sensibilidad cervecera en un punto tan céntrico. Pero aún quedaba explorarlo...

Me planté puntual a las 16:30 allí, y pude entrar al cabo de pocos minutos. En la entrada, una muy interesante vitrina con una gran selección de botellas muy tentadoras, que me daban la bienvenida anticipando lo que encontraría bajando las escaleras que me llevaban a la parte principal del local. Si una cosa llama la atención una vez dentro es la larga barra, con ni más ni menos que ¡16 grifos y 4 beer engines! En ellos, variedad de cervezas extranjeras y locales (Rogue, Krut, Humala, Agullons, Aktien Kaufbeuren, Nogne, etc.), con 4 casks pinchados de Fuller's.

Enseguida me pidieron qué deseaba tomar, a lo que respondí que primero debía inspeccionar todo el arsenal para estar seguro. Botellas había un poco más que un montón, todas ellas muy atractivas, con una increible variedad de Rogue (con muchísimas de las serigrafiadas... se me caía la baba), bien flanqueadas por unas cuantas-muchas Aktiens, Nogne, Belgas Variadas (desde Slaapmutske a Trapistas, pasando por varias lámbicas como Tilquin o Cantillon), Schlenkerla, Meantime, Guineu, Krut, Fort, Almogàver, y un largo etcétera. Sin embargo, tenía claro que quería probar esos beer engines que me habían teletransportado a grandes vivencias por tierras más norteñas, así que pedí una cerveza de edición limitada que, una vez servida en el vaso, pensé que tuve gran suerte de poder probar: la Black Cab Stout de Fullers.


Esta elegante y gustosa Dry Stout con avena se presentaba muy oscura, casi negra, en el vaso (a medio camino entre pinta y shaker) que me sirvieron, que cumplió holgadamente. Una espuma consistente y atractiva, de color tostado claro, me tentaba, y rápidamente empecé a degustar una birra tan atractiva. Sin ser revolucionaria, esta Stout destaca por su buen sabor, sus notas de chocolate, regaliz y toques sutiles de frutos del bosque, así como por la suave incidencia de una lupulización muy británica (EKG y Fuggles). Con un paladar fantástico y una carbonatación muy suave, podría ser mi compañera de los viernes por la noche para toda la vida. Encantado de haberla podido disfrutar.

Mientras me la tomaba, pude observar el local, que estaba vacío aún a esas horas. La decoración es sobria, con bonitos detalles semi-gaudinianos en las paredes conservando, presumiblemente, la estructura y el suelo de madera que hace años alguien instalara en este céntrico local. Muy acogedor en general, y con pequeñas zonas de mesas para tener algo más de intimidad. A parte de la gran variedad, fácilmente visible en todo momento, me gustaron las pizarras informativas, un detalle que para mí siempre suma. Por último, destacar que aún siendo un local situado en una zona tan noble, no se nota para nada en unos precios que considero muy bien ajustados.

En el momento de pagar, justo llegó Steve Huxley, que en unos minutos iba a hacer presentación y firma de su celebrado libro "La Cerveza, Poesía Líquida - Un Manual para Cervesiáfilos". No pude quedarme por tener otros compromisos, y además me habría dado rabia que no me firmara la copia del libro que no llevaba encima (otro día), así que tiré un par de fotos y seguí con mi plan de Sant Jordi, que a partir de aquí consistiría en entregar la rosa a Mrs Birraire y recibir mi libro, todo en el marco de una buena cena romántica que, por supuesto, regamos con cerveza (Agullons Dalmoru, para los curiosos).


(A continuación alguna foto de George and Dragon por dentro. Es un MUST en la ciudad de Barcelona; una gozada de sitio).


Grifos, beer engines, botellas y más. Un templo del vicio.

Libro, botellas y pizarras.

Vista general desde donde me sentaba. Me gustó
muchísimo el local.

Bonitos detalles que desprenden carácter local.

La impresionante vitrina de la
entrada.

Comentarios

  1. Buen local. Muy buena selección de cervezas, con esos 16 grifos! La estética por lo que puedo ver además en tus fotos, me gusta, con las paredes blancas de ladrillo y el techo abovedado. Hasta el nombre me gusta. Ya sé dónde tengo que ir para tomar una buena cerveza, para cuando viaje a Barcelona. Salu2!

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    1. Te lo recomiendo :-). Además está muy céntrico y es fácilmente integrable a un viaje turístico. Un saludo JAB!

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  2. Peroperoperopero... ¿cómo puede tener 4 de cask y Nøgne Ø de barril? Repartid un poco, que vais sobraos por Cataluña >:(

    Este año he pasado olímpicamente de la Feria del Libro, pero es que estando de mudanzas no conviene cargar el coche más de lo necesario.

    Buen resumen, un saluten

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    1. Gracias Embracing. La verdad es que locales como éste son un gusto, y no porque haya ya algunos valoro menos su contenido :-). Tener los 16+4 que tienen en el G&D a disposición es brutal. Un saludo!

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  3. Me sumo a lo dicho por Embracing, jaja!! Esto empieza a ser de juzgado de guardia... Cuando algunos aún anhelamos barriles no demasiado raros por nuestra tierra ahí tenéis cask "casi en cada esquina"... (los de la Cerveteca también se están poniendo las pilas al respecto). El local de G&D, precioso!

    Va siendo plan de montar otra escapada por Barna...

    Salut company!

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    1. Ya sabes Pau, cuando te vengas por aquí hacemos una rutilla; en transporte público, ¡eso sí! :-) Salut!

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  4. Pues no conocía el George&Dragon pedazo de templo. Anotado para ir en breve. Gracias Joan!! Se respira cierto aire de envidia en el ambiente jaja como les entiendo ;)

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    1. Me alegro de ver que finalmente mi post sirvió para que alguien descubriera los vicios de este buen sitio cervecero :-). Me gustó ver tu comentario en Twitter. Un abrazo, Dámaso!

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  5. Pues mira que a mi me sonaba ja el George&Dragon pero como uno de los muchos pubs Guinness de Barcelona, no como esta barbaridad que has expuesto, canalla!!!!

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    1. Txema! He investigado desde que leí tu comentario, y efectivamente había sido un Irish anteriormente! No había ido antes, así que no puedo juzgar con absoluta certeza sobre si ha mejorado o no... aunque sé en que dirección apostaría :-). Salut!

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  6. Los dos libros de microcervceras y cervezas artesanas mañna los tendre en casita :)

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    1. Muy interesante ambos :-). El de Micros es un buen libro de historia para conocer bien los orígenes de lo que está sucediendo actualmente. Un saludo Alberto!

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  7. No voy todo lo que me gustaría al George&Dragon pero siempre que paso a hacer una visita acabo con muy buen sabor de boca :). La última vez disfruté de una Steve´s Beer y una Nogne God Jul.
    Si vais probar las hamburguesas, muy buenas!

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    1. Me apunto la recomendación, Javi! No era plan que me zampara una hamburguesa a la hora que fui, pero si paso por allí con vistas a comer pronto voy a probar la oferta de comida, a ver qué tal! Gracias y un saludo!

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