Y por último... ¡Pozuelo! (Madrid - Parte IV)


Lo sé, la foto es
malísima. Lo siento.
Mi estancia en Madrid estaba llegando a su fin, y los últimos días habían sido muy intensos en cuanto a trabajo. Me faltaba visitar algunos templos cerveceros de la capital aún, y aquel jueves todo pareció girarse en mi contra cuando vimos que no podríamos salir de la oficina hasta pasadas las 23h. Sin embargo, el cervecero que llevo dentro se resistía a no hacer una última visita que le hacía especial ilusión, y saliendo de currar pude convencer a un compañero (¡gracias Pucho!) para que me dejara en Pozuelo de Alarcón y no en Madrid ciudad.

"¿Y que se te ha perdido en Pozuelo, macho?". "Nada, que para cenar cuatro pinchos al lado del hotel, me voy a una cervecería de Pozuelo a probar sus birras; es mi última noche". "¿Y vas solo? Estás enfermo".

Después de un intercambio de impresiones similar al de arriba, me quedé solo en medio de Pozuelo de Alarcón, mirando mi teléfono para seguir bien las direcciones que me llevarían a la taberna de Calvin's Beer en Avenida Europa.

Desde mi punto de partida hasta la taberna tenía unos 15 minutos andando, que aproveché para relajar mente y cuerpo y prepararme para degustar tranquilamente las 3 variedades de cerveza artesanal que nos ofrece Igor Oyarbide, el cervecero de Calvin's. Me estaba gustando Pozuelo; al menos, la Avenida Europa tiene muy buena pinta, y mi cuarto de hora de desconexión fue especialmente placentero.

Llegué, finalmente, a mi destino: una fachada limpia y digna de un buen templo cervecero, con un toque moderno pero a la vez tradicional, invitando a la gente a entrar. Me senté en una mesa en la planta baja, donde un camarero muy atento estuvo pendiente en seguida de que no me faltara de nada (es lo que tiene llevar corbata los días laborables...). Coñas a parte, el tipo fue muy simpático y servicial todo el rato, con o sin corbata (no tardé en quitármela), aunque ante mi pedido se quedó un poco a cuadros: una Calvin's Rubia, una Calvin's Tostada y una Hamburguesa Calvin's. Ante su perplejidad, le aclaré que me trajera la rubia primero, con la hamburguesa la tostada, y que luego ya veríamos.

sacada de Google Maps... como se puede apreciar, en la foto
no son las 23h pasadas... perdí mi foto :-(
La rubia se dejó beber, era facilona; si bien me sorprendió su cuerpo y su densidad. Lúpulos florales, algún toquecito de especias y sabor a trigo. Sin ser muy intensa, sí era muy sabrosa. La tostada, que llegó juntamente con la hamburguesa, perdía cuerpo respecto a la rubia, pero ganaba en complejidad gracias a una malta mucho más notoria en nariz y boca. Acompañó perfectamente la carne, que debo decir que estaba exquisita (que bueno contar con cervecerías en las que puedes tomar buena comida para acompañar buena cerveza).

Finalmente, iba a por la Calvin's Negra. Se la pedí al camarero, y me dijo que no tenían en barril. Le pedí una botella, pues; a lo que me respondió que sólo tenían botellas de 75cl. "Que le vamos a hacer; trae una, por favor". En este punto, relajé mi ritmo de ingesta, la posición en la silla y mi frenética actividad mental del día; me desabroché un botón de la camisa también, pues si aún me quedaban 75cl por disfrutar no podía marcharme en seguida y debía tomármelo con calma. Asimismo, pedí una botellita de agua para hidratarme ante una ingesta de alcohol un tanto mayor a la esperada.

Un posavasos de la Tostada. Casi no les quedaban... luego
supe que unos colegas coleccionistas habían estado
una semana antes y habían "saqueado" la taberna :-).
La negra no defraudó, y se coronó como reina de la noche. Más compleja que sus hermanas, se trata de una Schwarzbier de nivel, con notas de regaliz y malta tostada muy interesantes. Reposada, perdió un poco de nariz, pero nada preocupante. Una vez probadas todas, tuve la ocasión de intercambiar impresiones acerca de las cervezas con el camarero, que también me confesó su predilección por la Negra.

Salí de la taberna, ya bastante tarde, con muy buen sabor de boca: un local amplio, agradable, con buen servicio; unas cervezas naturales que me hicieron disfrutar de lo lindo en mi última noche por Madrid (comunidad, se entiende); y una carta de comida muy extensa que espero poder probar en otra ocasión no muy remota. Sólo me queda recomendar, y mucho, pasarse por Pozuelo a probar las Calvin's y la comida que nos ofrecen en la taberna de Avenida Europa.

Espero poder ofrecer una segunda temporada de experiencias cerveceras por Madrid pronto. Esta primera, si no muy extensa, ha sido muy gratificante. Aquí tenéis los links a las anteriores entregas:

Madrid Parte I
Madrid Parte II
Madrid Parte III

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